¿Cuándo y cómo se cobra un seguro de vida?

Los seguros tienen como finalidad la protección ante los imprevistos que puedan surgir. Aquellos destinados a cubrir la vida de una persona funcionan como una garantía para la familia ante una invalidez total o ante el fallecimiento. Pero, ¿cuándo se cobra un seguro de vida y cómo se realiza el trámite?

¿Qué cubre el seguro de vida?

El seguro de vida es un contrato entre la persona que decide asegurar su vida y una compañía aseguradora. En este acuerdo se establece cuál es la cantidad de dinero que se entregaría en concepto de indemnización a la familia o persona/s beneficiarias del seguro si se dieran las circunstancias cubiertas.

Estas no son únicamente el fallecimiento, sino también una invalidez absoluta que se produzca por una enfermedad o por accidente. Siempre y cuando aquella no existiera antes de la contratación y que el segundo no se deba a una imprudencia. De este modo, a través de esta póliza se ofrece un alivio económico a la familia, cuando la persona asegurada suponía la principal fuente de ingresos del hogar.

¿Cuándo se cobra un seguro?   

Aunque lo ideal en un seguro es que no sea necesario recurrir a él, todos somos vulnerables y nunca está de más tener claro cuándo se cobra un seguro. Esto es, cuáles son los requisitos necesarios para recibir la indemnización y los plazos estipulados para poder recibir el cobro.

Salvo que se haya establecido algo diferente, todas las pólizas requieren de la comunicación o la declaración del fallecimiento o del siniestro que ha tenido lugar. El plazo que suele darse es, por lo general, de siete días desde que se tuvo conocimiento del suceso.

La compañía necesitará toda la información que sea posible, así como los detalles. A través de estos se verificará que realmente se trata de un accidente y no de un hecho malintencionado o de un descuido de la persona asegurada.

Una vez que se ha procedido con la notificación, comienza el plazo de espera para el cobro de la indemnización. Pero, ¿cuánto tarda un seguro en pagarla? Pues de acuerdo con lo establecido en la ley, el plazo es de 40 días desde que se produjo el fallecimiento.

En el caso de que haya transcurrido este tiempo no se haya recibido el dinero, la compañía podría enfrentarse a una sanción y tendría, además, que pagar intereses de demora. No obstante, si no se siguen los trámites requeridos, hay que tener en cuenta que el seguro de vida prescribe a los cinco años.

¿Cómo cobrar el dinero de un seguro?

El cuándo resulta de interés porque es esta garantía la que permitirá a la familia hacer frente a todos sus gastos y cobros pendientes. Sin embargo, para poder llegar a este punto hay que saber también cómo se cobra un seguro y cuáles son los requisitos.

Comprobación de la persona beneficiaria

En lo que se refiere a los requisitos para cobrar el seguro, en primer lugar, debe existir una póliza en la que la familia o una persona integrante de esta figure como la beneficiaria de aquella. Para conocer quién es la que figura en aquella, hay que obtener un certificado.

El Ministerio de Justicia es el organismo que se encarga de expedirlo y se llama Registro de Contratos de Seguros de Vida, que será el que permita comprobar quién figura como persona beneficiaria. Desde la sede electrónica del ministerio, se puede tramitar una nota informativa con todos los seguros de vida que la persona fallecida hubiera suscrito.

Acreditación de la identidad como persona beneficiaria y verificación de documentos

La persona que figure en la póliza tendrá que acreditar la identidad y la condición como beneficiaria para poder tramitar el cobro de la indemnización que le corresponda. Para ello, es necesario presentar una copia del DNI y el certificado de nacimiento. Si fuera necesario, también podría solicitarse el certificado de matrimonio y el libro de familia.

Además, la compañía aseguradora se encargará de estudiar todos los documentos que acrediten el fallecimiento o la situación de invalidez de la persona asegurada. Estos pueden ser el acta de defunción, un certificado médico, una autopsia o un atestado policial.

Solicitud de la indemnización a la compañía aseguradora

Una vez que se tiene toda la documentación necesaria, es el momento de contactar con la aseguradora para comunicar lo sucedido. Como indicamos, el plazo es de siete días desde que se tuvo conocimiento. Cuando todos los puntos anteriores se han verificado, se procede con el cobro. Este se realiza en un único pago o como una renta vitalicia o temporal.

Pago del impuesto

Puesto que la indemnización es un ingreso que se obtiene, tributa, así que hay que pagar el impuesto de sucesiones y donaciones correspondiente. Antes de recibir el dinero, hay que acreditar el pago del impuesto a la aseguradora. Se recomienda también asegurarse de que todos los datos son correctos, como el número de cuenta bancaria en el que se vaya a recibir el importe y el nombre de la persona titular.

Aún así, lo más recomendable es que, en caso de que tengas un seguro contratado (de cualquier tipo), sea tu propia compañía la que te asesore y te diga cómo debes realizar el trámite para cobrar tu seguro en caso de que sea necesario.

En MGC Mutua trabajamos a diario para ofrecer no solo las mejores pólizas de seguro a nuestros mutualistas sino también el mejor asesoramiento y atención personalizada. Es por eso por lo que ponemos a disposición a nuestro equipo para que pueda atenderte y resolver cualquier duda que puedas tener sobre nuestros seguros.

Hormigueo en la cara: ¿a qué se debe?

hormigueo en la cara

El adormecimiento y el hormigueo en la cara son sensaciones desagradables que se presentan a veces sin causa aparente y que pueden tener muy diversas causas, desde problemas puramente físicos como a menos tangibles trastornos psicológicos. Aquí te contamos las más habituales.

Te contamos las principales causas del adormecimiento en la cara

Trastornos nerviosos

La cara y la cabeza están inervadas por diferentes nervios, encargados de enviar al cerebro las diferentes sensaciones recibidas. Los más importantes de ellos son el facial, el occipital (o glosofaríngeo) y el trigémino. Cuando por cualquier causa, como una infección o un golpe, se ven afectados, pueden trasmitir al cerebro sensación de dolor, pero también hormigueo o adormecimiento.

Trastornos dentales

Problemas como una infección en los dientes: Pulpitis (una infamación de la pulpa, en el interior de un diente), periodontitis (también llamada enfermedad gingival, o de las encías) o un absceso en un diente (acumulación de pus como consecuencia de una infección, generalmente bacteriana), son susceptibles de provocar hormigueo o adormecimiento.

También pueden darse a causa de un trastorno de la articulación de la mandíbula (llamado ATM) cuyo síntoma son chasquidos al abrir y cerrar la boca, acompañados, o no, de dolor.

Asimismo, pueden presentarse como consecuencia de una actuación médica en la dentadura, como la extracción de una pieza dental, la colocación de un implante dental, o alguna intervención quirúrgica. En estos casos, los síntomas suelen remitir al cabo de poco tiempo. Con todo, puede darse el caso de que se haya producido una lesión fortuita en algún nervio; el hormigueo o el adormecimiento puede durar meses y su tratamiento dependería del tipo concreto de lesión y estaría a cargo de un dentista o incluso de un cirujano maxilofacial.

La fractura de algún hueso en la cara, consecuencia de algún golpe o traumatismo, también puede conllevar hormigueo en la cara.

Migraña

La migraña es un dolor de cabeza intenso, pulsátil (es decir, que sigue los latidos del corazón) y que afecta como norma a una mitad de la cabeza. El síntoma por excelencia es el dolor (más otros diversos, como sensibilidad a la luz y a los ruidos), pero también puede ir acompañada de trastornos de la sensibilidad, de ahí que se sienta hormigueo en la cara.

Entre las variedades de este trastorno existe la llamada migraña con aura, en la que antes del episodio de dolor se produce una visión de puntos brillantes o luminosos, así como hormigueos en la cara o en la cabeza.

hormigueo en la cara

Hormigueo en la cara por ansiedad  y estrés

Son también trastornos que pueden provocar problemas de sensibilidad, fundamentalmente hormigueos, que pueden presentarse en la cara, además de en otras partes del cuerpo.

Normalmente desaparece cuando se logra controlar la ansiedad o el estrés, al tranquilizarse el paciente.

Otras posibles causas del adormecimiento de la cara

Entra la larga relación de posibles culpables de un hormigueo o un adormecimiento de la cara hay que citar las siguientes:

  • Sinusitis, que es la inflamación de los senos paranasales (las cavidades que se encuentran en la parte anterior del cráneo). También, la aparición de algún pólipo el dichos senos.
  • Un ictus o accidente cerebro-vascular, que podría provocar trastornos en la sensibilidad de la cara, además de asimetrías y los síntomas conocidos, todos graves.
  • Un tumor, no necesariamente maligno, que presione algún nervio de la cara.
  • La esclerosis múltiple, que es una enfermedad nerviosa grave, degenerativa y que consiste en la destrucción progresiva de la mielina (el recubrimiento de los nervios) y que afecta gradualmente a la transmisión nerviosa.
  • Parálisis de Bell, que es la paralización de un nervio facial sin que se sepa qué es lo que la ha producido.

También cabe mencionar la deficiencia de vitaminas (sobre todo D y B12) o de ciertos minerales, así como efectos secundarios de algunos medicamentos.

Qué debes hacer para evitar el adormecimiento en la cara

Ya hemos visto que sin la intervención de un médico resulta punto menos que imposible determinar la causa del trastorno. De manera que, ante el caso de que dure media hora o más, o que vaya acompañado de otros síntomas (dolor de cabeza, alteración del movimiento facial o de un brazo o una pierna) es necesario acudir a un médico, incluso a un servicio de urgencia, cuanto antes.

El médico evaluará al paciente y, eventualmente, pedirá las pruebas necesarias para determinar con exactitud el problema y su tratamiento adecuado.

¿Es peligroso el hormigueo en la cara?

El hormigueo en la cara o la parestesia no tiene por qué ser peligroso en sí mismo, pero
todo va a depender de las causas. Si es el estrés o la ansiedad lo que lo está causando, no presentará complicaciones mayores, aunque sí es conveniente buscar ayuda profesional para aprender a gestionarlo o introducir hábitos que lo ayuden a combatir.

Sin embargo, cuando las causas son una deficiencia en vitamina B12 o una parálisis, sí que es necesario tomarlo en consideración y actuar de inmediato. En estos casos, por ejemplo, la falta de esta vitamina puede acarrear problemas muy serios de salud, mientras que la parálisis, si no se trata de inmediato, se puede volver irreversible.

Preguntas frecuentes

¿Qué puede causar adormecimiento de la cara?

El adormecimiento facial puede tener diversas causas. Puede deberse a la presión sobre los nervios faciales, como cuando descansas la cabeza en un brazo durante mucho tiempo. También puede ser causado por problemas de circulación sanguínea o nervios dañados. En casos menos comunes, puede ser un síntoma de una afección médica subyacente, como un derrame cerebral o una neuropatía.

¿Qué hacer cuando se siente adormecimiento en la cara?

Cuando sientes adormecimiento en la cara, es importante no entrar en pánico. Puedes intentar mover la cara suavemente, masajearla o cambiar de posición para aliviar la sensación. A menudo, esto ayuda si el adormecimiento es causado por una mala circulación temporal. Sin embargo, si el adormecimiento persiste o se acompaña de otros síntomas preocupantes, como debilidad o dificultad para hablar, debes buscar atención médica de inmediato.

¿Cuándo preocuparse por un hormigueo en la cara?

El hormigueo en la cara es algo común y, a menudo, no es motivo de preocupación. Puede ser causado por el estrés, la ansiedad o la presión sobre los nervios faciales. Sin embargo, debes preocuparte si el hormigueo es persistente, se repite con frecuencia o se acompaña de otros síntomas inusuales, como debilidad muscular, dificultad para hablar o cambios en la visión. En tales casos, es fundamental consultar a un profesional de la salud para descartar posibles afecciones médicas subyacentes.

Consulta la revista “Interés Mutuo” de diciembre en la oficina virtual

En el mes de diciembre publicamos una nueva edición de la revista corporativa de MGC Mutua, Interés Mutuo. Además de la edición en papel que nuestros mutualistas, aquellos que lo deseen también pueden consultar la revista y descargarla en formato PDF en su dispositivo desde la oficina virtual.

Interés Mutuo pretende ofrecer siempre contenidos de calidad: artículos de salud y medicina elaborados y/o supervisados por médicos y artículos de actualidad, de opinión y de análisis, con un tratamiento de la información ameno, original y riguroso.

En la edición de este semestre destacamos los siguientes temas:

  • Editorial: Garantía de calidad y de servicio
  • Novedades: MGC Mutua integra a la Mutua Igualadina
  • Actualidad: Xavier Plana, nuevo director general adjunto de MGC Mutua
  • Actualidad: 1 origami 1 euro: solidaridad y buenos deseos online
  • Salud cerca: Signos que muestran que no tomas suficiente calcio
  • Píldora de Salud: Me duele la planta del pie

Son 20 páginas impregnadas del esfuerzo, la ilusión y el compromiso que conforma nuestra filosofía y que también puedes descargar en tu dispositivo para consultarla donde quieras con total comodidad. Accede ahora a la revista Interés Mutuo desde la oficina virtual.

Aftas bucales en niños: ¿Por qué salen, su tratamiento y como aliviarlas?

aftas bucales en niños

Qué son las aftas bucales

Más coloquialmente llamadas “llagas en la boca”, las aftas bucales en niños son pequeñas heridas o ulceraciones que salen en al interior de la boca, en el revestimiento húmedo interior (o sea, la mucosa). Son blanquecinas o amarillentas, con un borde rojo intenso y de tamaño generalmente no mayor de medio centímetro, o menores.

Pueden aparecer en cualquier parte del interior de la boca, en las zonas pegadas a las mejillas, las encías, el interior de los labios, el paladar blando, en la lengua o zona lingual e incluso en la garganta. No deben confundirse con el herpes labial, que se presenta en los labios, fuera de la boca (y no dentro como las aftas). Las aftas no son contagiosas, al contrario del herpes.

Lo más característico de las aftas es el dolor. Pueden ser muy dolorosas y sensibles a alimentos fuertes o ácidos (picantes, tomate, zumos de limón o naranja), y causar dificultades para comer e incluso hablar. Pueden aparecer de forma esporádica, aunque frecuentemente se trata de un proceso crónico y reaparecen inesperadamente, para desvanecerse en pocos días.

Por qué se producen  las aftas bucales en niños

No sabemos el porqué de que aparezcan. Se han asociado a determinados factores, como estrés, traumas psicológicos y determinados alimentos. También se ha pensado en virus o bacterias, falta de vitaminas y deficiencias del sistema inmunológico. Igualmente, parece que existe un factor genético: los hijos de quienes padecen o padecieron aftas parecen ser más proclives a tenerlas, pero lo cierto es que no se saben por qué se presentan.

aftas bucales en niños

Tipos de aftas

Se distinguen tres tipos diferentes de llagas en la boca: menores, mayores y herpetiformes. Las más frecuentes en niños son, con mucho, las menores, que son las más leves. Las aftas mayores y herpetiformes son más propias de personas de edades más avanzadas.

Tratamiento de las aftas bucales infantiles

No existe un tratamiento específico para las aftas bucales en niños. Lo único que hoy día se puede hacer es aliviar el dolor y para ello se han empleado distintas preparados, desde soluciones anestésicas como la lidocaína, hasta colutorios o enjuagues con un antibiótico de tetraciclina o pomadas o pastillas de corticoides que se disuelven en la boca justo en la zona donde ha aparecido la úlcera.

Se recomienda un cepillado de dientes con dentífricos que no contengan lauril sulfato de sodio y, asimismo, enjuagarse la boca con colutorios que no incluyan dicho compuesto. Se debe evitar cepillarse directamente el afta, porque podría empeorar.

¿Cómo prevenir las llagas en la boca?

Como dice el dicho, siempre es mejor prevenir que curar, y puesto que las llagas en la boca
son tan increíblemente molestas, e incluso dolorosas, lo más eficaz es tomar una serie de
medidas para que evitar o, al menos, reducir la aparición de aftas bucales en niños.

La alimentación es clave, y por eso, esta no falta a la hora de prevenir las llagas en la boca.
Los alimentos que son ricos en ácido fólico, vitamina B12 y minerales como el hierro o el
zinc son una fuente de protección, ya que cuando los niveles de estos son bajos, aumenta
el riesgo de que las llagas aparezcan.

¿Y dónde puedes encontrarlos? En los vegetales de hoja verde, frutos secos como los
piñones, las almendras o los pistachos y los cereales integrales. Al mismo tiempo, si se es
propenso a que aparezcan las aftas, se recomienda evitar los alimentos ácidos, como los
cítricos, los picantes o los que están muy calientes. También es conveniente beber agua con
regularidad.

Además de la alimentación, los buenos hábitos son grandes aliados. Por ejemplo, la
correcta higiene bucal para reducir las bacterias y las infecciones. Cepilla tus dientes
después de cada comida y utiliza cepillos de cerdas suaves o de dureza media. Revisa tus
encías y cepilla la lengua y haz uso del hilo dental si fuera necesario.

Por último, evita los chicles y tómate tu tiempo para comer, masticando los alimentos con
tranquilidad. Y si padeces de estrés o ansiedad, busca vías para calmarte o recurre a ayuda
profesional. Aunque parezca que no hay relación, las prisas y los nervios son responsables
de la mayor parte de molestias y patologías.

La solidaridad se vuelve a desbordar con más de 258.000 origamis de la Fundación MGC

La Fundación MGC cierra su IX edición de la campaña 1 origami 1 euro con más de 258.000 grullas de papel que 290 colegios y asociaciones de Cataluña han elaborado durante las últimas semanas. En esta edición han participado más de 70.000 niños y niñas, récord absoluto de participación desde que se inició la campaña solidaria en 2013, lo que demuestra, una vez más, que la solidaridad y la implicación de las escuelas catalanas no tiene límites. ¡A lo largo de las nueve ediciones de este proyecto se han confeccionado más de un millón y medio de origamis y han participado más de medio millón de niños y niñas!

El objetivo de la Fundación MGC es trasladar los más de 258.000 buenos deseos a la sociedad y transformarlos en una donación de 50.000€ para causas solidarias. Este año la Fundación MGC volverá a distribuir la donación entre entidades fuertemente arraigadas a Cataluña, diversificando la solidaridad con el fin de llegar a aquellas que promueven la investigación médica y aquellas que se movilizan para ayudar a los más desfavorecidos.

La Marató de TV3 (dedicada a las enfermedades mentales), la Fundación HM Obra Social Nens y Arrels Fundació son las destinatarias de la donación de este año.La distribución del donativo se realiza, como cada año, en función de las preferencias de los centros escolares y asociaciones que han participado. De este modo la Fundación MGC repartirá el donativo en la siguiente proporción:

  • Fundació La Marato de TV3 61,94% (30.970€)
  • Fundació HM Obra Social Nens 19,12% (9.560€)
  • Arrels Fundació 18,94% (9.470€)

Como no puede ser de otra manera, esta edición, al igual que el año pasado, se ha adaptado a la situación por la Covid-19 y por ese motivo, la Fundación MGC decidió que la campaña solidaria fuera completamente online para evitar cualquier tipo de riesgo, animando a las niñas y niños de Cataluña a enviar sus deseos de salud y solidaridad mediante fotos y vídeos de sus origamis únicos para publicarlos en el blog www.1origami1euro.org y en las redes sociales, mediante el tag #1origami1euro, lo que ha resultado todo un éxito.

Una historia milenaria

1 origami 1 euro es una idea basada en la historia de la Sadako Sasaki (1943- 1955), una niña japonesa que deseó curarse de su enfermedad, producida por la radiación de la bomba atómica de Hiroshima, haciendo 1.000 grullas de papel. Pensó que su deseo no sólo sería para curarse, sino también para que todo el mundo pudiera vivir en paz y no hubiera más guerras. Sadako no pudo superar la enfermedad y no terminó de hacer todas las grullas (tuvo que parar en la 644), pero sus amigos llegaron a hacer las 1.000 grullas formando un “Senbazuru”, de esta manera se convirtió en un símbolo de paz en todo el mundo. Recogiendo el espíritu de esta historia, la Fundación MGC decidió canalizar la iniciativa 1 origami 1 euro con el objetivo de trasladar estos buenos deseos y transformarlos en donaciones para causas solidarias.

1 origami 1 euro, el proyecto más emblemático de la Fundación MGC, ha triunfado entre los niños y niñas de toda Catalunya y se ha convertido en el «latido de la Mutua», consiguiendo asociar la Fundación MGC con los valores que representan los origamis: solidaridad, esfuerzo y dedicación. Y lo más importante, consolidando la razón de ser de la Fundación MGC: es decir, el fomento de la salud y la prevención de la enfermedad en beneficio de toda la sociedad.

¿Qué es la concurrencia de seguros?

Qué es la concurrencia de seguros

La concurrencia de seguros implica que varias compañías aseguradoras cubren el mismo objeto. Una situación más habitual de lo que parece y que puede representar una sobrecompensación para la persona beneficiaria. En este artículo vamos a conocer algunos ejemplos que pueden tener lugar y cómo se actúa ante ellos.

¿Qué es la concurrencia de seguros?

Antes de entrar en los casos que pueden plantearse, es conveniente comprender qué es la concurrencia de seguros. Se trata de aquella situación que se produce cuando, tras suceder un siniestro, existen varias pólizas de seguro que cubren el objeto en cuestión en el mismo período de tiempo.

La problemática a la que da lugar viene a ser que la compensación total que recibiría la persona beneficiaria del seguro sería superior al valor real que tuviera el objeto cubierto, ya que no cobraría una única indemnización, sino varias. Dicho de otro modo, se estaría lucrando a costa de las compañías aseguradoras.

Aunque pueda parecer que se trata de una situación anómala, lo cierto es que es más frecuente de lo que se cree. Por este motivo, existe una forma de proceder en estos casos y que veremos más adelante a través de los ejemplos. No obstante, y para evitar posibles confusiones, la concurrencia de seguros en la Ley del Contrato de Seguros se diferencia del llamado coaseguro.

En este, sí que existen varios contratos que versan sobre el mismo objeto en un período de tiempo determinado. Pero hay un reparto de cuotas, y del riesgo, entre las diferentes aseguradoras en un acuerdo previo de responsabilidad solidaria entre estas y la persona tomadora. Así, cada aseguradora tendría únicamente la obligación de pagar una indemnización por la parte proporcional de su cuota. La suma de todas ellas no supera nunca el valor del objeto.

Ejemplos de concurrencia de seguros

La concurrencia de seguros puede darse en diferentes situaciones. Para que se entienda mejor en qué consiste, vamos a ver algunos ejemplos. En primer lugar, imaginemos que una familia tiene tres seguros diferentes para su hogar. El valor de este es de 200.000 €; sin embargo, los límites contratados por cada póliza son de 100.000 €, 75.000 € y 50.000 €. El porcentaje que correspondería a cada aseguradora sería de 50%, 37,5% y 25%.

De producirse el siniestro, la cantidad total a percibir por los límites establecidos en cada una ascendería a 225.000 €, lo que es un importe más elevado que el valor real que tiene la vivienda. La persona beneficiaria estaría obteniendo un beneficio de 25.000 € a través del seguro.

Cómo evitar la concurrencia de seguros

Para evitar que se produzcan estas situaciones que suponen un fraude en la concurrencia de seguros,  cuando existen varias aseguradoras, se establece que cada una pagará únicamente la parte proporcional que le corresponde del objeto sin que se supere el valor de este. Para que pueda darse así, la persona asegurada debe informar a las distintas compañías de la existencia de la concurrencia de seguros. De lo contrario, no hay una obligación a pagar las indemnizaciones.

Si volvemos al ejemplo anterior, el reparto entre los límites contratados tendría que ser, por dar unas cifras aleatorias, de la siguiente manera: la primera póliza de 100.000 € y la segunda y la tercera de 50.000 €. Así, el porcentaje a cubrir por cada una sería 50%, 25% y 25%, respectivamente. Si se produjera un siniestro con daños por valor de 100.000, las indemnizaciones serían de 50.000 €, 25.000 € y 15.000€.

Esto significa que la persona asegurada debe proceder con las comunicaciones respectivas a cada una de sus aseguradoras para que paguen su parte proporcional. Al realizarse las indemnizaciones, nunca se superará el capital asegurado o el valor del objeto en sí mismo, que sería la vivienda.

¿Y si no se trata de un bien material?

Bien, entonces… Y, ¿qué sucede cuando no se trata de algo material? Por ejemplo, los seguros de vida. ¿Qué valor se le daría en este caso a la vida de una persona? Puesto que no es posible darle un valor a esta pérdida al producirse un accidente o el fallecimiento cuando hay diferentes pólizas, la beneficiaria sí cobraría el importe íntegro de todas las indemnizaciones que haya pendientes, sin que haya una cantidad límite.

Otra situación similar que puede darse es con el seguro de decesos. Este consiste en la prestación de los servicios funerarios. Si la persona que ha fallecido tuviera contratado más de un seguro de este tipo,  solo una de las compañías podrá hacerse cargo de dichos servicios. En lo que respecta a la otra aseguradora, al no haber cumplido con su obligación, estaría obligada a pagar a las personas herederas la suma que quien falleció había asegurado.

De este modo, cada compañía se hace responsable de su parte, pero siempre de manera proporcional y respetando bien los límites del valor del objeto o lo establecido en el contrato.

Concurrencia de seguros en la Ley de contrato de seguros

La Ley de Contrato de Seguros, recoge en su artículo 32 los conceptos de coaseguro y de concurrencia de seguros. Si bien este último escenario es poco probable en sentido estricto en los ramos de multirriesgo, y se suele dar, principalmente, en los supuestos de aquellas pólizas relativas a bienes hipotecados. En estos casos, se suele contar con el seguro tradicional de la vivienda y, a su vez, el de incendio ligado al préstamo hipotecario. 

No obstante, por cuestiones de seguridad se mencionan ambos conceptos y se detallan las características de cada uno y el procedimiento a seguir. De esta manera, con esta ley se rige el derecho a la indemnización por daños, pero también se evita el enriquecimiento para la persona asegurada a costa de las compañías aseguradoras. 

Cuando se produce la concurrencia, y tal y como hemos explicado, cada compañía respondería por la parte acordada, y el total, podría suponer un valor más alto que el que un objeto tiene. Para que esto no suceda, se debe informar de la existencia de varios seguros para que el reparto de cuotas no supere el valor real del bien asegurado. Y si se trata de un seguro de vida o de decesos, en el primero se pueden cobrar varias indemnizaciones, mientras que en el segundo, quien no responda con los gastos, ha de pagar la indemnización.

¿Qué pasa si tengo dos seguros?

Tener más de un seguro de diversa índole es totalmente legal y factible. Cuando se trata de bienes, como puede ser la vivienda, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Contrato de Seguros, la persona titular está en la obligación de informar a cada una de las compañías aseguradoras con las que tiene una póliza de que existen las demás

De esta manera, entre estas se llegará a un acuerdo para establecer la cuota con la que cada una respondería. La suma de todas ellas tendría que ser equivalente al valor real del bien asegurado. Con ello, se logra bloquear el enriquecimiento de la persona titular

En los seguros de vida, esta limitación no existe, ya que no es posible establecer una cantidad para su valor. Si bien es más sencillo disponer de un único capital e incluir en la misma póliza todas las protecciones, la ley permite la contratación de todas las que se desee y se pueda pagar. 

Cuando se produce esta concurrencia de seguros, la persona o personas beneficiarias recibirían varias, en lugar de una sola indemnización. Aunque el desembolso en las primas será más elevado, también será la protección de la familia ante los imprevistos de la vida.

Si estás pensando en contratar un seguro, te proponemos que le hagas un vistazo a los seguros de MGC Mutua, donde podrás encontrar múltiples opciones y conocer al detalle todas nuestras pólizas y condiciones exactas de nuestros seguros.

Cómo y cuándo hacer un test de embarazo correctamente

cuándo hacer un test de embarazo

Tienes un retraso de tres días, tú que de siempre has sido un reloj. Te preguntas si puedes estar embarazada y bajas a la farmacia a comprar un test de embarazo. Sigues cuidadosamente las instrucciones y te sale negativo. Sin embargo, además del retraso de tu regla tienes el pecho hinchado y algo dolorido. Y por si fuera poco, esta mañana has tenido náuseas. Sigues preocupada y te preguntas si ha podido ser eso que llaman un “falso negativo”. Entre otras posibles causas, también puede ser que hayas hecho mal la prueba. A continuación explicamos cómo funcionan los test y cuándo hacer un test de embarazo, lo que te va a servir como guía.

Cómo funcionan los test de embarazo

En efecto, el resultado obtenido puede ser un falso negativo. Los test de embarazo se basan en que en el momento en que el óvulo fecundado se adhiere al endometrio, que es el revestimiento interior del útero (o matriz), el cuerpo comienza a segregar una hormona. Esta hormona es la gonadotropina coriónica humana (HCG, sus siglas en inglés) que pasa inmediatamente al torrente sanguíneo y a la orina. Los test se basan en que las tiras reactivas detectan la presencia de dicha hormona en la orina y cambian de color.

Cuándo hacer un test de embarazo

Hemos dicho que cuando un óvulo es fecundado, este se adhiere a las paredes del
endometrio y el cuerpo comienza a segregar una hormona que se detecta en el test. Sin
embargo, este proceso no se produce de manera inmediata tras las relaciones sexuales sin
protección
. De hecho, pueden transcurrir varios días hasta que un espermatozoide alcanza
el óvulo y lo fecunda.
En algunos casos, cuando tiene lugar se expulsa un manchado, que se asemeja al de la
menstruación. De ahí que se suela confundir pensando que esta ha bajado y lo que ha
sucedido es lo contrario.
Por tanto, el momento adecuado para realizar un test de embarazo y aumentar la
probabilidad de que el resultado sea correcto es dos semanas después de las relaciones
sexuales de riesgo o tres o cuatro días después de la fecha en la que tendría que haber
bajado la menstruación, siempre y cuando se trate de una mujer con menstruaciones
regulares
.

Cómo hacer un test de embarazo correctamente

Para realizar el test de embarazo es necesario obtener una muestra de orina. Estos ya
vienen con una tira en el interior que se empapa de este y detecta la presencia de la
gonadotropina coriónica. Si bien es posible realizarlo a cualquier hora del día, lo ideal es
hacerlo nada más levantarnos, ya que tras toda la noche, la concentración en la orina será mayor. De ahí que cuando nos solicitan un análisis de orina, sea también esta la que se
recoge.
El procedimiento suele ser el mismo en cualquier fabricante y consiste en quitar la tapa del
test y colocarlo en contacto con la orina mientras se hace pis durante unos cinco segundos
para que pueda empaparse bien. Una alternativa es utilizar un bote para orinar ahí y luego
introducir el test. No obstante, este tendría que estar esterilizado, ya que es muy importante
que el test de embarazo no esté en contacto con ninguna superficie.
Una vez listo, se vuelve a poner la tapa y se coloca en horizontal sobre alguna superficie.
En pocos minutos deberían aparecer las líneas. Por lo general, la primera es la de control
para garantizar que el test funciona, y la segunda es la que indica el positivo. Si esta última
aparece, la intensidad de la marca es irrelevante. En algunos fabricantes aparece un
mensaje que indica si se está embarazada o no e incluso el tiempo de embarazo, puesto
que a medida que pasan las semanas, la cantidad de hormona se eleva.

El falso negativo

Hay varias posibles causas de que, en efecto, estés embarazada y el test resulte negativo:

  • Te has hecho la prueba demasiado pronto. No se trata de ser o no muy puntual en la regla, sino de que la hormona tarda en llegar a la sangre y a la orina. Lo ideal es que esperes una semana para repetirla, tiempo en que podrá ya detectarla.
  • Has usado una orina algo diluida. Debes usar la primera orina de la mañana, que es cuando está más concentrada.
  • Has esperado poco tiempo para leer el resultado. Debes esperar el tiempo que te indique el test en las instrucciones.

Leyendo detenidamente el prospecto de la prueba de embarazo, puedes evitar en gran medida el falso negativo, por eso antes hablábamos de una lectura somera, fruto, quizá, de la prisa por salir de dudas.

El falso positivo

Por el contrario, el test puede dar positivo cuando en realidad no estás embarazada. Puede deberse a diferentes causas.

  • Has seguido un tratamiento para quedarte embarazada. En este caso, puedes haber recibido precisamente la hormona HCG, que el test detecta inmediatamente dando lugar al falso positivo, cuando en realidad no estás embarazada.
  • Has tenido, o tienes trastornos hormonales. A priori, estos problemas interferirán en la fiabilidad del test de embarazo.
  • Has tenido un embarazo que no ha llegado a buen fin. Es decir, un óvulo fecundado se implantó en el endometrio, pero por unos pocos días, los suficientes, sin embargo, para que tu cuerpo segregara la hormona y el test la detectara. Lo que has tenido en realidad es un aborto espontáneo, es decir has perdido un embarazo del que ni siquiera te has enterado. Esto es mucho más frecuente de lo que se cree y las causas son muy diversas.
cuándo hacer un test de embarazo

Preguntas frecuentes sobre los test de embarazo

Por si todavía te quedan algunas dudas con respecto al test de embarazo, a continuación te respondemos las preguntas más comunes.

¿El test de embarazo puede fallar?

Sí, aunque son fiables en un 99%, es necesario esperar a que haya transcurrido el tiempo
indicado y se hayan seguido las instrucciones correctamente. De no ser así, lo habitual es
que suceda el falso negativo indicado en apartados anteriores.

¿Puedo hacerme una prueba de embarazo si estoy tomando
medicamentos?

Sí, la gran mayoría de fármacos que empleamos en el día a día no alteran el resultado, ya
se trate de antiinflamatorios, antibióticos, anticonceptivos, etc., e incluso con sustancias
como las drogas o el alcohol. Solo puede aparecer un falso positivo cuando los fármacos
contienen la hormona.

¿Son seguros los test de embarazos?

Sí, dado que solo se recoge una muestra de orina, son completamente seguros. En cuanto
a la fiabilidad, lo son al 99%, siempre y cuando el test se haga en el momento correcto y se
hayan seguido las instrucciones para ello.

Otras causas por las que no te baja la regla:

  • Estás demasiado delgada
  • Haces ejercicio en exceso
  • Tienes trastornos ováricos
  • Has tenido problemas de la glándula tiroides
  • Estás sometida a estrés.

Todos ellos pueden ser causantes de tu amenorrea (falta de regla, en términos médicos).

Hay multitud de diferentes test de embarazo y enumerarlos sale del alcance de este artículo. Los precios varían bastante, pero basta con saber que la fiabilidad de todos ellos es muy similar, pues todos se basan en la detección en la orina de la hormona citada, la gonadotropina coriónica humana.

Y ahora qué

Si el test te ha dado positivo, pide hora con tu ginecólogo. Pedirá una ecografía, un análisis de sangre o ambos, lo que determinará sin error el posible embarazo.

Te ha salido negativo. Si continúa el retraso, repite el test pasada una semana. Si sigue siendo negativo y tienes esos síntomas del principio: amenorrea, tienes el pecho hinchado, sensible e incluso dolorido, y náuseas por la mañana, pide hora con el ginecólogo que sabrá sacarte de dudas.

Palpitaciones: ¡El corazón me late muy fuerte!

Las palpitaciones son un síntoma bastante frecuente de consulta médica y están definidas como la percepción, a menudo molesta o incómoda, que el paciente nota del latido cardíaco. Habitualmente son benignas. El Dr. Eduard Homs Espinach, especialista en Cardiología del Centro Médico MGC, nos explica las causas de estos latidos fuertes del corazón estando en reposo y su tratamiento.

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Garrapatas: cómo quitarlas con seguridad

Quitar una garrapata es algo simple, pero que hay que saber hacer. La mordedura de la garrapata no es dolorosa y es muy frecuente detectarla cuando se encuentra uno un bulto extraño en la piel, que resulta ser ese desagradable “vampiro”. Saber cómo quitarla con seguridad reduce el riesgo de algunas enfermedades –como la enfermedad de Lyme– que el parásito transmite.

Aquí explicamos cómo hacerlo con seguridad.

Por qué es importante quitarla cuanto antes

La garrapata es un ácaro (de hecho es el mayor de los ácaros conocidos) que necesita la sangre –de los animales o de los humanos– para sobrevivir. Viven en el campo y en zonas boscosas. Se sitúan en la parte alta de la hierba, o en plantas o árboles donde esperan a su víctima a quien, según pasa cerca, se agarran inmediatamente. Normalmente busca un área del cuerpo húmeda, caliente y oscura (ingle, axilas) donde se establece. Habitualmente, la víctima no se entera.

La garrapata clava una sonda en la piel y empieza a chupar la sangre. Si la víctima no la nota, cuando el bicho se llena de sangre se suele soltar, pero esto puede tardar hasta quince días.

Lo peor es que las garrapatas portan a menudo bacterias, virus y protozoos causantes de enfermedades y pueden pasárselas a su víctima. Esta es la razón de que sea tan importante quitar con rapidez el bicho. Cuanto antes se haga, menor será el riesgo de contraer alguna de las enfermedades de que puede ser portadora. Una de las más importantes: la enfermedad de Lyme, que provoca diversos síntomas, entre los que se encuentran cambios en la piel, alteraciones cardíacas, articulares y nerviosas. Sus secuelas pueden durar años.

No todas las garrapatas son portadoras de la Borrelia burgdorferi, cauasante de la e. de Lyme. Afortunadamente, pocas lo llevan. La bacteria entra en la garrapata procedente de un animal (mordido por aquélla) que era portador a su vez.

No hay cifras oficiales de la enfermedad en España, pero según ALCE (Asociación de Lyme Crónica España), se estima que pueden darse entre 40 y 50.000 casos anuales.

Entre otras enfermedades transmitidas por las garrapatas están la Fiebre de las Montañas Rocosas, en América, causada por la bacteria Rickettsia rickettsii, y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, causada por un virus.

Quitar la garrapata

Las garrapatas son de forma ovalada, de entre cuatro y ocho centímetros y de cuerpo aplanado, de color marrón-naranja, con ocho patas oscuras. Una vez localizada, vas a necesitar unas pinzas finas, agua y jabón y un pequeño tarro donde meter la garrapata.

Es fundamental sacarla entera, pues las garrapatas meten la cabeza en la piel. Si queda dentro algún resto del bicho puede provocar una infección. Sigue estos cinco pasos:

  1. Coge la garrapata con las pinzas, tan cerca de la piel como puedas. Ten mucho cuidado de no aplastarla o separarla del cuerpo.
  2. Tira hacia arriba despacio, con velocidad y presión uniformes hasta que salga. No tires demasiado fuerte ni retuerzas las pinzas.
  3. Alternativamente, enrolla un hilo de algodón en la garrapata (Igualmente, tan cerca de la cabeza como sea posible) y tira despacio hasta que salga.
  4. Si se rompe el bicho, ten mucho cuidado de sacar cualquier resto de la cabeza que quede clavada en la piel.
  5. Lava la zona de la picadura, las pinzas (y tus manos) con una solución antiséptica o con abundante agua y jabón. Guarda el bicho en el tarro, pues podría venirte bien tenerlo si te aparecen

síntomas.

Si la cabeza se queda clavada

Si accidentalmente no logras sacar entero el bicho, el riesgo de que se produzca una infección es alto. Esta probable infección no es la enfermedad de Lyme ni nada parecido pero, aun así, puede resultar desagradable y hasta peligrosa.

En caso de que queden restos, acude a un médico.

La garrapata se soltará

Para que la garrapata se suelte, sujétala con las pinzas como hemos indicado y tira con firmeza y con fuerza constante. Se soltará de la piel. No intentes usar una llama, ni mojarla con alcohol, ni aceite o helarla con un cubito de hielo. Y, definitivamente, no aplastes ni mates al bicho mientras siga agarrado.

¿Qué líquido se puede usar?

Ningún líquido puede quitar la garrapata de la piel. Hay quien recomienda un algodón embebido de jabón líquido y aplicarlo al animal durante 30 segundos. Los expertos lo contraindican, pues “suavizar” la garrapata puede empeorar las cosas. Todos recomiendan las pinzas, usadas como hemos indicado.

¿La vaselina mata las garrapatas?

No. Esa vieja creencia es falsa. Aplicar vaselina (o cualquier tipo de crema) al bicho solo puede empeorar las cosas. Por ejemplo, la garrapata podría liberar más saliva o, peor aún, podría regurgitar el contenido de su estómago en la picadura… que exactamente lo que debe evitarse. De manera que olvídate de la vaselina.

Ya la he quitado. ¿Y ahora?

Nada, en principio no tienes que hacer nada. Una vez fuera el bicho, el riesgo de contraer la enfermedad de Lyme es muy pequeño, por lo que no es necesario acudir a un médico. Pero sí es preciso estar atento a cualquier síntoma que pueda indicar dicha enfermedad (a continuación), especialmente una erupción redonda en el área de la mordedura.

Síntomas de la enfermedad de Lyme

Si aparece una mancha roja, sobre-elevada respecto a la piel, con un centro bien definido, acude al médico. Puede aparecer hasta tres meses después de la mordedura (habitualmente en las cuatro primeras semanas) y normalmente dura varias semanas. Los síntomas más tempranos de la enfermedad son:

  • Síntomas como de gripe
  • Fiebre y escalofríos
  • Dolor muscular y en las articulaciones
  • Aturdimiento
  • Cansancio
  • Dolores de cabeza
  • Desmayos.

SI experimentas alguno de estos síntomas tras haber sido mordido por una garrapata, acude a tu médico de inmediato, que investigará si se ha producido la infección. En tal caso, el tratamiento consiste en el suministro de antibióticos durante dos a cuatro semanas. Si la enfermedad está avanzada, puede ser necesario inyectar en vena los antibióticos. Si la enfermedad no se trata, puede provocar problemas crónicos como artritis, neuroborreliosis (una enfermedad del sistema nervioso) y meningitis; de modo que es importante tratarla.

Cómo evitar las garrapatas

Las garrapatas son activas todo el año, pero en mayor medida durante los meses más cálidos (desde abril a septiembre). Aunque pueden estar presentes en cualquier zona, son más frecuentes en áreas donde hay ganado. Si vas a estar en alguna de esas áreas, deberías tomar algunas precauciones antes de salir y al volver a casa.

  • Evita su hábitat

Las garrapatas viven en áreas boscosas o con vegetación como piornos o brezales. Procura evitar las zonas con hierba alta y en lo posible mantente en los senderos.

  • Trata la ropa

Mantén los bichos a raya tratando la ropa con algún producto que contenga permetrina. Utiliza un repelente de insectos cuando salgas.

  • Cúbrete

Mete los pantalones dentro de las botas y usa manga larga cuando sea posible. Los colores claros permiten localizar mejor los bichos y sacudírselos antes de que lleguen a la piel.

  • Comprueba la ropa

Cuando llegues a casa, revisa a fondo la ropa, el equipo y… las mascotas. Puedes también meter la ropa en la secadora a alta temperatura y matarás cualquier bicho. Si necesitas lavar la ropa, hazlo con agua caliente, si es posible.

  • Dúchate

Y, si puedes, hazlo antes de que pasen dos horas después del paseo. Es más probable que el bicho no haya tenido tiempo de establecerse y puede llevárselo el agua.

Diferencias entre el seguro de vida y seguro de decesos

Cuando se llega a la edad adulta y se tiene una familia, es normal que aparezcan también las preocupaciones relativas a su futuro. En particular, en el caso de faltar la persona que supone el principal sustento o de que los ingresos se vean reducidos por determinadas circunstancias. Como medida preventiva, se suele apostar por la contratación de una póliza, que sirve de garantía en las situaciones mencionadas. Pero ¿sabías que hay diferencias entre el seguro de vida y de muerte? Hoy te contamos en qué consisten y por cuál debes apostar según tus necesidades.

¿Qué es el seguro de decesos?

Hay seguros que son muy fáciles de comprender, ya que hacen referencia a protecciones muy concretas, con independencia de la cantidad de riesgos que cubran, como el del coche o la moto o el seguro del hogar. Sin embargo, las pólizas que hacen referencia a la protección de la economía familiar son algo más complejas, al poder darse múltiples circunstancias.

Por eso, hoy queremos hablar de las diferencias entre el seguro de vida y seguro de decesos; si estás pensando en contratar uno, es importante que entiendas por cuál debes apostar en función de tus necesidades particulares. Si bien ambos se pagan mientras la persona tomadora está viva, el resto de condiciones difieren entre sí en gran medida.

En primer lugar, el seguro de decesos es una póliza que se encarga de cubrir todos los gastos que pueda acarrear el fallecimiento de la persona asegurada, así como las gestiones de carácter administrativo. De este modo, evita que la familia tenga que hacerse cargo de dichos costes, del traslado o de otros servicios relacionados.

¿Qué es el seguro de vida?

A diferencia del anterior, el seguro de vida tiene como finalidad proporcionar tranquilidad a la familia en el momento de ausentarse. Ante esta situación, la persona o personas beneficiarias reciben una indemnización, que puede consistir en una única cuantía o en varias rentas repartidas en el tiempo, según haya especificado el tomador en las condiciones del contrato.

Dentro del seguro de vida, se puede distinguir entre dos tipos; el primero, es el llamado seguro de vida-riesgo, en el que el riesgo que se ha contratado sirve de protección si la persona asegurada fallece antes de que finalice el tiempo de la póliza. Así, los beneficiarios podrían cobrar el capital que se haya asegurado. El segundo es el de vida ahorro, que se utiliza como complemento de la pensión pública de jubilación. El tomador suele coincidir con el beneficiario, y va abonando primas en vida con una rentabilidad marcada, a bajo riesgo y con ventajas fiscales, con la finalidad de ahorrar para el futuro.

Diferencias entre el seguro de vida y el de decesos

Aunque a simple vista pueda resultar evidente que se trata de productos distintos, también tienen algunas similitudes, de ahí que pueda haber confusión en algunos casos. Tanto el seguro de vida como el de decesos están ligados al fallecimiento de la persona que está asegurada y, de suceder, aliviarían la situación financiera de la familia. Además, ambos pueden incluir otras coberturas, como las hospitalizaciones o la asistencia médica.

Ahora que hemos visto en qué consiste cada uno de los seguros, resulta más fácil comprender cuáles son las diferencias entre el seguro de vida y de muerte. Estas son, en primer lugar, la cobertura en sí misma, que en el seguro de vida es la compensación económica, mientras que en el de decesos es cubrir los propios gastos del sepelio.

La segunda diferencia hace referencia al capital de la póliza. En los seguros de vida, la persona tomadora es la que elige la cantidad que quiere dejar para su familia en concepto de indemnización económica en un pago único o en rentas, mientras que en el de muerte, es la compañía la que marca el coste de los servicios fúnebres que ofrece.

En tercer lugar, la comunicación a la compañía la realiza cualquier persona cuando se trata de la gestión del sepelio. Sin embargo, para el cobro de la indemnización, son la persona tomadora o la beneficiaria las que deben comunicar el fallecimiento en un plazo de siete días.

Cuarto, los requisitos para la contratación de ambos seguros son distintos. Mientras que cualquier persona puede acceder a la gestión de los trámites del fallecimiento, para un seguro de vida hay una edad mínima. En función de la compañía también puede haber otras particularidades. Y, por último, las coberturas también son distintas, ya que el seguro de vida puede cubrir la invalidez, algo que no sucede en el seguro de deceso.

La enfermedad pies – manos – boca

La enfermedad pies – manos – boca es una infección viral de corta duración que habitualmente afecta a niños menores de seis años. Se caracteriza por la aparición de ampollas o llagas en la boca y erupciones en manos y pies. La enfermedad no tiene consecuencias a largo plazo, pero es altamente contagiosa y provoca un malestar general en el niño, de poca duración.

Qué es la enfermedad pies – manos – boca

Es una infección producida por un grupo de virus conocido como enterovirus. El causante más habitual es el llamado Coxsackie A 16 (CVA16) pero también pueden producirla otros, como el enterovirus 71 (a veces asociado a graves infecciones del sistema nervioso), echovirus y otras muchas cepas diferentes del Coxsackie. La infección es relativamente común y normalmente de corta duración.

Normalmente se presenta en niños de menos de diez años de edad, pero la inmensa mayoría se encuentra en niños de 6 años o menores. Los niños mayores y los adultos pueden verse igualmente infectados, pero es raro. Si se da, suele ser en embarazadas, ancianos y personas inmunodeprimidas por cualquier causa.

A menudo existen epidemias al final del verano o en otoño, en el colegio.

Algunos médicos llaman a la enfermedad pies – manos – boca “estomatitis enteroviral vesicular”, pero no debe en ningún caso confundirse con la enfermedad del mismo nombre que afecta a los animales.

Síntomas de la enfermedad pies – manos – boca

Como sucede con muchas infecciones simples víricas, con la enfermedad pies – manos – boca se presenta un día o dos de malestar general; el periodo de incubación es de tres a seis días. Los síntomas habituales son:

  • Fiebre
  • Malestar general
  • Pérdida de apetito
  • Dolor de garganta
  • Manchas en la boca
  • Pequeñas úlceras en la boca.

Tras los síntomas iniciales, las manchas también pueden aparecer alrededor de los labios, y suelen ser dolorosas. El niño puede mostrarse pues muy molesto y negarse a comer o beber.

En muchos casos, las manchas empiezan a aparecer en la piel un día o dos tras la aparición de las úlceras en la boca. Se presentan en las manos y los pies (de ahí el nombre de la enfermedad), pero también pueden aparecer en las nalgas, el área genital y las piernas. Su aspecto es como el de los granos de la varicela, aunque más pequeños y sin causar picazón.

En su curso normal, la fiebre y las manchas empiezan a desaparecer en pocos días, mientras que las úlceras en la boca son las últimas en hacerlo.

El diagnóstico se lleva a cabo basándose en los hallazgos clínicos. Es raro que diagnosticar requiera test o pruebas específicos.

Transmisión de la enfermedad

La mayoría de los contagios se producen por las gotitas del estornudo y de la tos, o sea persona a persona por la saliva, las secreciones nasales y las gotitas de la respiración. El contagio es habitualmente entre niños pequeños que aún usan pañales, y que se llevan con frecuencia las manos a la boca.

Habitualmente, la enfermedad es contagiosa hasta que todas las manchas desaparecen, pero los niños pueden transmitirla durante varias semanas tras desaparecer los síntomas, de manera que es conveniente tomar ciertas precauciones para evitar el contagio.

Cómo evitar que la enfermedad se propague

La enfermedad pies – manos – boca es altamente contagiosa. Para evitar de se propague puedes intentar lo que sigue:

  • Asegúrate de que los niños se laven bien las manos después de ir al cuarto de baño
  • Los adultos deberán igualmente lavárselas después de cambiar un pañal y antes de preparar la comida
  • Lava las toallas, la ropa de cama y la de los niños en un ciclo de agua caliente en la lavadora
  • Desinfecta con regularidad las áreas comunes (cocina, zonas de estar) y las cosas que compartan los niños, como juguetes
  • Advierte a tus hijos que no se metan los dedos en la boca, si ello es posible
  • No revientes, ni aprietes, ni pinches las posibles ampollas, pues el fluido que contienen es muy infeccioso y puede contribuir a diseminar la infección.

Tratamiento de la enfermedad pies – manos – boca

Habitualmente no se necesita tratar la enfermedad. Además, al tratarse de un virus no existe un tratamiento específico, y tampoco se ha desarrollado una vacuna. Lo habitual es paliar los síntomas hasta que la enfermedad remita por sí sola, con los siguientes tratamientos:

  • Mantén la temperatura del niño

Si tiene fiebre, suminístrale paracetamol o ibuprofeno en las dosis adecuadas a su edad. Mantén su cuarto más fresco que caliente (utiliza un ventilador cuando sea apropiado) y vístele con ropa ligera.

Se solía recomendar usar una esponja fría para bajar la fiebre, pero ha caído en desuso porque para el niño es muy desagradable y, en realidad, puede empeorar la cosa.

  • Mantenle hidratado

Que beba suficiente líquido. El dolor de garganta puede producirle dificultad para tragar, de manera que antes de hacerle beber, dale un analgésico para disminuir el dolor. Si estás aún amamantando al niño, continúa haciéndolo, pues la leche materna constituye un excelente manera de tenerlo hidratado.

  • Trata el dolor de garganta

El dolor de garganta puede ser el peor síntoma para los niños. Puedes intentar paliarlo como sigue:

  • Dale comidas suaves, como helados, gelatinas, sopas y purés
  • Usa un gel anestésico (habla con tu farmacéutico)
  • Dale regularmente paracetamol o ibuprofeno
  • Utiliza un espray con bencidamina para suavizar la garganta. Se puede usar en niños a partir de los 5 años. También hay un colutorio que pueden usar a partir de los 12 años. Habla en ambos casos con tu farmacéutico
  • Son recomendables los enjuagues de agua templada con sal, pero asegúrate de que el niño no se la trague.

¿Debo dejarle en casa o puede ir al colegio?

Hasta hace poco se ha pensado que lo mejor era dejarlo en casa, pero no es el caso, actualmente. Los niños con la infección no necesitan quedarse en casa si se encuentran suficientemente bien como para asistir. Pero desde luego hay que informar al colegio de la situación. Si su estado es dudoso, déjalo en casa hasta que se recupere.

Cuándo se debe acudir al médico

La enfermedad pies – manos – boca es relativamente leve y normalmente no requiere la intervención del médico. Pero si se da el caso de que no puede tragar por el dolor de garganta, o si al cabo de pocos días no mejora, es llegado el momento de comentarlo con un médico.

Enfermedad pies – manos – boca y embarazo

Normalmente no existe ningún riesgo para el normal embarazo, incluyendo al bebé, pero mejor es evitar el contacto con alguien infectado.

Si estás embarazada y te infectas con la enfermedad pies – manos – boca un mes (o menos tiempo) antes del parto, díselo al médico, pues puedes pasársela al bebé. La comadrona debería también estar advertida.

Medidas preventivas para accidentes laborales

Aunque cada vez disponemos de más información y de conocimientos para tomar medidas preventivas para los accidentes laborales, el número de estos se incrementó el año pasado con respecto al anterior. Una cifra que denota cierta falta de concienciación por parte de las personas trabajadoras y de implicación de la parte de las empresas.

¿Qué se considera un accidente laboral? 

En primer lugar, antes de hablar de cuáles son las medidas preventivas para accidentes laborales que se pueden implementar, es conveniente dejar claro qué es un accidente laboral y en qué se diferencian de las enfermedades profesionales.

La Ley General de la Seguridad Social define en su artículo 156 lo que se entiende como tal; una lesión en el cuerpo de la persona que trabajadora y que se produce durante su jornada o como consecuencia del trabajo que desempeñe por cuenta ajena.

Una definición que se ve complementada por lo que dicta la jurisprudencia, que añade que, para hablar de accidente laboral, las lesiones deben ser heridas, golpes, traumatismos o cualquier otro daño físico, pero también las secuelas o las enfermedades que puedan derivarse en el plano psíquico o psicológico.

En lo que respecta al contexto, debe estar siempre presente la relación directa entre la actividad laboral que se lleva a cabo y el daño que se ha sufrido. Sin embargo, cuando las consecuencias sobre la salud empeoran de manera progresiva, se considera que se trata de enfermedades profesionales.

Profesiones con mayor probabilidad de sufrir accidente laboral   

Si bien cualquier persona es susceptible de verse implicada en un accidente, sea cual sea el trabajo que desempeña, existen profesiones con accidentes laborales más frecuentes y de mayor gravedad. En 2019, el total de muertes por esta causa ascendió a 481; una cifra que en 2020 añadió 13 víctimas más. Las bajas a consecuencia de los accidentes superaron las 558.000.

Dentro de las profesiones, todas aquellas relacionadas con la construcción, la agricultura y la ganadería, así como la pesca, la silvicultura y la industria manufacturera son las que tienen un riesgo mayor. De ahí que se recomiende que quienes trabajan en cualquiera de ellas cuente con un seguro personal de accidentes.

En cuanto a los daños, las lesiones principales se deben a sobreesfuerzos, caídas, colisiones contra objetos en movimiento o choques contra los inmóviles, accidentes de tráfico y cortes con objetos punzantes o cortantes. De estas se derivan los esguinces, las contusiones, las fracturas y las quemaduras, principalmente.

Medidas preventivas para accidentes laborales

Pero además de conocer qué son los accidentes y cuáles son los riesgos asociados, la clave está en aprender cómo prevenir los accidentes laborales. No solo porque aumentan la seguridad dentro de una empresa y se evitan las ausencias en el puesto de trabajo y las bajas, sino porque permiten evitar daños personales que pueden llegar a causar la muerte de la persona.

Otros beneficios son la mejora de la productividad en el puesto de trabajo, una disminución de los costes relativos a la tramitación de las bajas y una mayor continuidad en la cadena de producción de la empresa.

Entonces, ¿cuáles son las medidas preventivas para accidentes laborales que se pueden implementar? A continuación, te dejamos las más destacadas.

Estudia los riesgos asociados a cada puesto

De nada sirve ofrecer información y formación a la plantilla si los riesgos de los que se habla no son específicos para el puesto en particular. Para ello, es necesario evaluarlos e identificar todos los peligros existentes, pero también quiénes son las personas que más se exponen a ellos. Cuando todos hayan sido correctamente definidos, se podrá iniciar el proceso de establecer las medidas.

Por ejemplo, los elementos que se utilicen se pueden cambiar por otros que sean más seguros, como sería el caso del mobiliario; mesas con bordes redondeados o sillas ergonómicas. También, incluir elementos de protección como los cascos, los guantes o una vestimenta adecuada.

Realiza cursos de formación preventiva

La manera más eficaz de protegerse es mediante la formación preventiva. Si la plantilla conoce cuáles son los riesgos de su puesto de trabajo y dispone también de las medidas preventivas para accidentes laborales, podrá actuar con precaución y evitar la exposición a los peligros.

Los cursos formativos deben realizarse de manera periódica, ya que el análisis de los riesgos siempre debe mantenerse activo y actualizado. De esta manera, se refrescan los conocimientos y se mejora la percepción de la persona trabajadora.

Supervisa el cumplimiento de las medidas

Además de formar, quienes tengan puestos de mando deben verificar que las medidas preventivas para accidentes laborales realmente se están siguiendo. Estas personas, por tanto, deben conocer a la perfección cuál es la política preventiva de la empresa, de manera que la supervisión sea eficaz.

Establece un plan de acción para situaciones de emergencia

Las medidas de prevención no son suficiente, ya que las emergencias también pueden producirse. Por ello, es necesario contar con un manual que establezca cómo se debe proceder y el papel que debe tomar cada persona ante estas situaciones.

Más allá de las medidas preventivas para accidentes laborales que tome la empresa, también se debe impulsar una actitud colaboradora y de implicación desde las personas trabajadoras. Puesto que son estas quienes desempeñan el puesto con riesgos asociados, deben ser las primeras en protegerse y comunicar todos aquellos que no se hayan tenido en consideración.