Por qué tienes pérdidas de orina, y qué puedes hacer

La incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria (o enuresis, en términos médicos) es la pérdida involuntaria de orina en un momento y lugar inadecuados. Esto origina un problema higiénico y social para quienes la padecen. Hasta ahora no se ha reconocido como una enfermedad por sí misma, sino como un signo o un síntoma común a otras muchas alteraciones o enfermedades.

A quién afecta

Se estima que entre medio y un millón de mujeres padecen este problema en España. Sabemos que sólo una pequeña proporción de esas mujeres buscan ayuda médica. Las mujeres no suelen consultar directamente por este problema, intentan mantener el trastorno oculto el mayor tiempo posible y tienden a soportarlo estoicamente, ya sea por vergüenza, porque consideran que es inevitable o porque suponen que es una consecuencia inherente al envejecimiento y, por tanto, sin solución. Debido a esta ocultación, a menudo se transforma en un problema tabú o en un síntoma escondido por mucho tiempo.

Aunque desde el punto de vista médico no es un problema grave, tiene repercusiones sociales importantes y puede llegar a afectar al nivel de autoestima de la persona, causando efectos devastadores en el estado de salud y bienestar de la mujer que la padece (depresión, aislamiento social, daño en la autoestima y en la propia identidad, etc.).

Se ha comprobado que la calidad de vida de estas mujeres también es inferior. Los aspectos de la vida diaria que más se ven afectados son el sueño y el descanso, la movilidad, el comportamiento emocional, la interacción social y las actividades de recreo. Los profesionales de la salud tienen un papel fundamental en la detección de la incontinencia de estas pacientes.

La edad es el principal factor asociado con la incontinencia, detectándose un pico de máxima frecuencia entre los 50 y los 60 años. Se han identificado una serie de factores de riesgo adicionales: obstétrico-ginecológicos (embarazo, parto, prolapso de órganos pélvicos, histerectomía), enfermedades como la obesidad, las cardiopatías, la hipertensión arterial, los tratamientos con diuréticos, enfermedades del sistema nervioso) y factores ambientales y ocupacionales, que pueden predisponer a este trastorno.

Tipos de incontinencia

Básicamente existen los siguientes tipos de incontinencia urinaria:

  • De esfuerzo: es la pérdida o escape de orina involuntaria ante un esfuerzo cotidiano como toser, estornudar, reír, correr, andar, saltar, levantar un peso, incorporarse de un asiento bajo, etc. Es el tipo más frecuente de incontinencia urinaria en la mujer
  • De urgencia: es la pérdida involuntaria de orina asociada a un fuerte deseo de orinar. La mujer nota que se va a orinar y no puede evitarlo. Suele acompañarse de un aumento del número de visitas al cuarto de baño, diurnas o nocturnas
  • Mixta: cuando en una misma mujer coinciden la pérdida urinaria involuntaria asociada a la de urgencia y a la de esfuerzo
  • Continua: pérdida constante y continuada de orina
  • Por rebosamiento: pérdida involuntaria de orina que se manifiesta en forma de goteo, asociada a una retención de la orina. La mujer puede referir incontinencia asociada con dificultad para vaciar la vejiga de la orina
  • Vejiga hiperactiva: incluye a las pacientes con síntomas de aumento de la frecuencia miccional y urgencia, con o sin incontinencia de urgencia, presumiblemente producido por el mismo mecanismo que la incontinencia urinaria de urgencia.

Cómo se diagnostica

La evaluación y el estudio de una paciente con incontinencia urinaria se inicia con una correcta y amplia anamnesis o preguntas dirigidas y encaminadas a obtener toda la información relevante proporcionada por la mujer, seguida de una exploración clínica completa y los estudios complementarios que estime el especialista que la estudia (análisis, técnicas de imagen, estudios urológicos especializados, etc.).

Entre los procedimientos diagnósticos básicos se incluye la historia clínica, los factores de riesgo y predisponentes, unos análisis básicos de sangre y orina, los llamados cuestionarios de síntomas y calidad de vida y el diario miccional (registro de todos los episodios relacionados con la micción y los síntomas urinarios durante un período determinado de 2 a 7 días). La exploración física será completa e incluirá la parte general pero también una exploración neurológica, urológica, pélvica y ginecológica.

Entre los procedimientos urológicos especializados habitualmente se incluirá una exploración urodinámica, es decir, la medición de la presión, flujo y volumen de la orina de la paciente. Consta de diversas pruebas como la flujometría o representación gráfica de la micción; la cistomanometría o medida de la relación volumen/presión de la vejiga de la orina; estudio de presión/flujo, que estudia la fase de vaciado del ciclo miccional, y otros estudios electrofisiológicos más sofisticados como la electromiografía del esfínter uretral y otros.

Las técnicas de imagen más habituales son:

  • La ecografía
  • La radiografía simple del abdomen
  • La cistografía (estudio de la vejiga) o radiografía con contraste de la vejiga de la orina
  • La urografía intravenosa o radiografía con contraste de toda la vía urinaria
  • La resonancia magnética nuclear.

Por último, se podrá realizar también una endoscopia urinaria o uretrocistoscopia.

Cómo se trata

Cada tipo de incontinencia requiere un tratamiento específico, por lo que es muy importante la adecuada valoración y estudio individualizado de la paciente. Es interesante conocer las preferencias de la paciente, el tipo de vida que realiza y sus circunstancias personales.

Se han propuesto diversos tratamientos, que brevemente exponemos:

Tratamiento médico

Básicamente incluye:

  • Medidas higiénico-dietéticas más elementales, como la restricción de la bebida de líquidos y su distribución a lo largo del día
  • Técnicas de modificación de la conducta, como la llamada micción programada, el entrenamiento vesical, la adaptación miccional, los ejercicios de suelo pélvico y las técnicas de relajación para reducir el nivel de ansiedad a menudo asociado. En definitiva, una serie de técnicas o tratamientos que aplican los conceptos de las teorías del aprendizaje a los trastornos de la conducta.
  • Medicamentos, generalmente del grupo farmacológico de los llamados anticolinérgicos (oxibutinina, cloruro de trospio, tolterodina, etc.). Estos fármacos mejoran e incluso llegan a resolver la urgencia miccional, pero no producen beneficio en la incontinencia urinaria de esfuerzo.

Tratamiento quirúrgico

Es el tratamiento de elección de la incontinencia urinaria de esfuerzo. Existen diversas técnicas quirúrgicas. Actualmente las más utilizadas se realizan a través de la vagina mediante la colocación de diversos materiales o cintas alrededor de la uretra o caño de la orina que intentan llevarlo a su lugar anatómico correcto.

Tratamiento funcional

Fundamentalmente la rehabilitación del suelo pélvico, donde se encuentran los músculos que abren y cierran el esfínter de la vejiga. La finalidad de los ejercicios del suelo pélvico es mejorar, en general, el tono de los músculos de esta zona y, más en concreto, de un importante músculo llamado detrusor de la vejiga.

Entre estos ejercicios destaca los llamados ejercicios de Kegel que consisten en cortar el chorro de la orina voluntariamente durante la micción. Este ejercicio ayudará a la mujer a conocer qué músculos debe contraer, lo que los irá fortaleciendo. Se deben practicar, fuera de la micción, sesiones de 25 veces seguidas tres veces al día. Como con cualquier ejercicio físico, se requiere constancia en su realización y sus efectos se podrán observar a largo plazo. Todos estos ejercicios se realizan para mejorar la incontinencia urinaria de esfuerzo.

Nuevas alternativas

  • Agentes inyectables: consiste en la creación de una compresión alrededor de la uretra que incremente la resistencia al mecanismo de cierre. Se han utilizado, con diferentes resultados, distintas sustancias como el colágeno, microbalones rellenos de suero fisiológico o de colágeno, microesferas de carbón, grasa, etc.
  • Neuromodulación de raíces sacras: indicada en pacientes con incontinencia urinaria de urgencia que no han respondido al tratamiento conservador, y previamente a la cirugía. Consiste en la estimulación eléctrica de una raíz nerviosa del plexo sacro (conjunto de nervios al nivel de los riñones) con el objetivo de modular los reflejos involuntarios anormales del tracto urinario inferior. El sistema de estimulación es totalmente implantable y consta de 3 componentes: un electrodo, un generador de impulsos eléctricos similar al de un marcapasos, y un cable que los conecta entre sí
  • Paliativo: cuando ninguno de los anteriores tratamientos ha resultado eficaz. Produce una sensible mejora en la calidad de vida de los pacientes y aunque no resuelve directamente las causas del problema, sí mejora sus consecuencias sociales. En este tipo de tratamientos paliativos se usan productos sanitarios para la incontinencia de los que destacaremos los absorbentes, popularmente conocidos como pañales. Como su nombre indica, son productos destinados a absorber y retener la orina y ser llevados por las personas incontinentes sobre su cuerpo, manteniendo al paciente seco y evitando que moje la ropa o la cama. Hay disponibles diversas formas, tamaños y capacidades de absorción que facilitan su uso en función del tipo de incontinencia urinaria, las características físicas del paciente y la actividad. Se colocan en el cuerpo mediante un dispositivo de fijación adecuado.

Bibliografía:

https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-incontinencia-urinaria-femenina-diagnostico-tratamiento-13116880
https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-urogenitales/trastornos-de-la-micci%C3%B3n/incontinencia-urinaria-en-adultos

Alopecia o pérdida del cabello: Por qué sucede y cómo frenarlo

La alopecia, más conocida como pérdida del cabello, es una condición que afecta a multitud de personas en todo el mundo. Si bien no siempre indica un problema de saludo, sí que puede tener una repercusión directa en la autoestima. A pesar de ser una condición muy extendida, existen muchos mitos y desinformación sobre sus causas y tratamientos. En este artículo, te contamos qué es la alopecia y por qué se produce, a quiénes afecta y cuáles son las formas más efectivas para frenarla.

¿Qué es la alopecia?

    La alopecia es una condición médica que provoca la caída excesiva del cabello. Puede afectar únicamente al cuero cabelludo o a todo el cuerpo, y también puede ser temporal o permanente. La cantidad de cabello que se pierde varía de una persona a otra, y mientras algunas pueden experimentar un adelgazamiento progresivo, otras pueden sufrir pérdidas repentinas muy notables. 

    Esta condición puede tener implicaciones estéticas, pero también psicológicas. Por esta razón, pueden repercutir significativamente en la calidad de vida de aquellas personas que la padecen.

    ¿A quién afecta la pérdida del cabello?

      La alopecia puede afectar a personas de todas las edades, sexos y etnias. No obstante, la prevalencia y las causas pueden variar. Por lo general, son los hombres quienes suelen verse afectados por la pérdida del cabello progresiva, fruto de la llamada alopecia androgenética. Es la calvicie de patrón masculino y suele comenzar en la juventud y va avanzando con el paso de los años. 

      Sin embargo, las mujeres también pueden sufrir pérdida de cabello. Pero en este caso, las causas se suelen encontrar en los cambios hormonales a lo largo de las distintas etapas de la vida. Por ejemplo, durante el embarazo o la menopausia, pero también por problemas de salud como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

      ¿Cómo se manifiesta?

        La manifestación de la alopecia puede variar de un caso a otro. Sin embargo, las señales más habituales son las siguientes: 

        Adelgazamiento gradual en la parte superior de la cabeza. Es el tipo más común tanto en hombres como en mujeres. En ellos, el cabello suele retroceder desde la frente en una línea que recuerda a la letra “M”. En las mujeres, se suele mantener la línea del cabello en la frente, pero se experimenta un ensanchamiento de la raya central.

        Calvas circulares o irregulares. Algunas personas experimentan pérdida del cabello en áreas pequeñas y redondas en todo el cuero cabelludo, la barba o las cejas. Antes de que el cabello se caiga, se puede experimentar picazón en la piel e incluso dolor.

        Pérdida repentina de cabello. Un choque físico o emocional puede provocar que el cabello se suelte y se caigan mechones completos. Esta pérdida se puede identificar al peinarse, lavarse o incluso con solo pasarse la mano.

        Pérdida de cabello en todo el cuerpo. Algunos trastornos y tratamientos médicos, como la quimioterapia para el cáncer, pueden resultar en la pérdida de cabello en todo el cuerpo.

        ¿Qué tipos de alopecia hay y qué los provoca?

          Existen varios tipos de alopecia, cada uno con causas específicas. Son los siguientes:

          Alopecia androgenética. Como ya mencionamos, es la forma más común de pérdida de cabello y se debe a una combinación de genética y hormonas. En los hombres, se manifiesta como una línea de cabello en retroceso y calvicie en la coronilla. En las mujeres, provoca adelgazamiento del cabello en la parte superior del cuero cabelludo.

          Alopecia areata. Es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca a los folículos pilosos y causa pequeñas calvas en el cuero cabelludo y otras áreas del cuerpo.

          Alopecia cicatricial. Este tipo de alopecia se debe a enfermedades inflamatorias que dañan los folículos pilosos y causan cicatrices, e impiden el crecimiento de cabello nuevo.

          Efluvio telógeno. Es una condición temporal causada por estrés, enfermedades, cambios hormonales o deficiencias nutricionales. Consiste en la pérdida difusa de cabello en el cuero cabelludo.

          Cómo frenar la alopecia: tratamientos existentes

            Si padeces de alopecia y te gustaría ponerle remedio o al menos frenar su severidad, existentes diferentes tratamientos. No obstante, se recomienda consultar siempre con un médico especialista. Esta será la persona indicada para identificar las causas y recomendar el tratamiento idóneo para cada caso. 

            Medicamentos. El minoxidil y el finasteride son los tratamientos más comunes para la alopecia androgenética. El minoxidil se aplica tópicamente y puede estimular el crecimiento del cabello y ralentizar la pérdida. El finasteride son cápsulas que reducen la caída al bloquear la acción de las hormonas responsables de la calvicie.

            Terapias. La terapia con láser de baja intensidad es una opción no invasiva que mejora la densidad del cabello en la alopecia androgenética. Promueve la circulación sanguínea en el cuero cabelludo y estimula los folículos pilosos.

            Inyecciones de corticosteroides. Se usan en la alopecia areata; reducen la inflamación y ayudan al crecimiento del cabello en las áreas afectadas.

            Tratamientos quirúrgicos. En los trasplantes de cabello, se trasladan folículos pilosos de una parte del cuero cabelludo a las áreas calvas.

            Cambios en el estilo de vida. Una dieta equilibrada, gestionar el estrés y evitar tratamientos capilares agresivos pueden ayudar a reducir la pérdida de cabello.

            la alopecia es una condición compleja con múltiples causas y manifestaciones. Sin embargo, con un diagnóstico adecuado y un enfoque de tratamiento personalizado, se pueden mejorar tanto su intensidad como la calidad de vida de quienes la padecen.

            Trastornos alimenticios: tipos, causas y complicaciones

            Los trastornos alimenticios son afecciones graves que tienen un impacto directo en la salud física y mental de quienes los padecen. Aunque se asocian frecuentemente con la adolescencia, pueden afectar a personas de todas las edades. En este artículo, veremos cuáles son los tipos más comunes, sus causas y factores de riesgo, así como la vía para prevenirlos. 

            Qué son los trastornos alimenticios

            Los trastornos alimenticios son enfermedades mentales caracterizadas por patrones anormales de alimentación y una preocupación excesiva por el peso y la figura corporal. Estas conductas son perjudiciales para la salud y pueden incluir la restricción de alimentos, el atracón de comida, la purga y otras prácticas poco saludables que tienen como objetivo controlar el peso. Además de las consecuencias sobre la nutrición y la salud física, también tienen graves repercusiones en el bienestar emocional y social de la persona.

            Tipos de trastornos alimenticios

            Los tipos de trastornos alimenticios más comunes son los siguientes:

            Anorexia

            La anorexia nerviosa se caracteriza por una restricción extrema de la ingesta de alimentos, un miedo intenso a ganar peso y una imagen corporal distorsionada. Las personas con anorexia suelen verse a sí mismas con sobrepeso, incluso cuando su peso es ya muy bajo. Este trastorno puede llevar a una desnutrición severa, la debilitación del cuerpo y el aumento del riesgo de complicaciones graves, como la insuficiencia cardíaca o la osteoporosis.

            Bulimia

            La bulimia nerviosa implica episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos, que van seguidos de comportamientos compensatorios para evitar el aumento de peso. Estos son el vómito autoinducido, el uso excesivo de laxantes o el ejercicio extremo. A diferencia de la anorexia, las personas con bulimia pueden mantener un peso corporal normal. Sin embargo, la purga constante puede causar problemas de salud graves, como daños en el esófago, desequilibrios electrolíticos y problemas dentales.

            Trastorno alimentario compulsivo

            El trastorno alimentario compulsivo, o trastorno por atracón, se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos. Durante estos, la persona siente que tiene una pérdida total de control. A diferencia de la bulimia, no se realizan comportamientos compensatorios después de los atracones. Por tanto, en este tipo suele haber un aumento de peso significativo. Este trastorno puede provocar obesidad y sus complicaciones asociadas, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y problemas articulares.

            Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos

            El trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos (ARFID, por sus siglas en inglés) implica una alimentación muy selectiva o una ingesta insuficiente de alimentos. En este caso, no aparece la preocupación por el peso o la figura corporal, que es lo que caracteriza a otros trastornos alimenticios. Las personas con ARFID pueden evitar ciertos alimentos debido a su textura, sabor, olor o apariencia. Las consecuencias son deficiencias nutricionales y problemas de salud relacionados con una dieta inadecuada.

            Causas y factores de riesgo

            Las causas de los trastornos alimenticios son complejas y multifactoriales, y suelen incluir una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y socioculturales. Entre los factores de riesgo se encuentran:

            Genética. Los antecedentes familiares de trastornos alimenticios pueden aumentar el riesgo de padecerlos.

            Factores biológicos. Desequilibrios químicos en el cerebro pueden influir en la aparición de estos trastornos.

            Factores psicológicos. Las personas con estos trastornos suelen presentar baja autoestima, altos niveles de perfeccionismo y trastornos de ansiedad o depresión.

            Factores socioculturales. Se refieren a la presión social y cultural para mantener un cuerpo delgado y la influencia de los medios de comunicación, que suelen afectar sobre todo a las mujeres.

            Complicaciones

            Los trastornos alimenticios pueden tener complicaciones graves y potencialmente mortales. Algunas de estas complicaciones son:

            – Desnutrición y deficiencias nutricionales.

            – Problemas cardíacos, como arritmias e insuficiencia cardíaca.

            – Daño en órganos, especialmente en el hígado y los riñones.

            – Problemas digestivos, como estreñimiento y síndrome del intestino irritable.

            – Desequilibrios electrolíticos, que pueden causar convulsiones y fallo renal.

            – Problemas dentales, especialmente en casos de bulimia debido al vómito frecuente.

            – Problemas psicológicos, como depresión, ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo.

            Prevención

            En función de la edad que se tenga, las medidas a adoptar para la prevención de los trastornos alimenticios son diversas. 

            Personas adultas

            La prevención en adultos puede incluir la promoción de una alimentación equilibrada y una relación saludable con la comida, que evite las dietas restrictivas y fomente la aceptación corporal. La educación sobre los riesgos de los trastornos alimenticios y la desmitificación de los ideales de belleza pueden reducir su incidencia.

            Menores

            Para prevenir trastornos alimenticios en menores de edad, hay que fomentar una relación positiva con la comida desde una edad temprana. Se debe ofrecer una variedad de alimentos saludables, evitar usar la comida como recompensa o castigo y enseñar a niños y niñas a escuchar sus señales de hambre y saciedad. También se debe limitar la exposición a los medios que promuevan ideales corporales poco realistas y mantener una comunicación abierta sobre la imagen corporal y la autoestima.

            Consulta a tu médico

            Si sospechas que tú o alguien cercano puede estar sufriendo un trastorno alimenticio, es fundamental buscar ayuda profesional lo antes posible. Los trastornos alimenticios son enfermedades serias que requieren una intervención médica y psicológica adecuada para ser tratados. Consultar a un médico, nutricionista o psicólogo especializado en trastornos alimenticios puede ser el primer paso hacia la recuperación y la mejora de la salud física y mental.

            Tipos de seguros: cuáles existen y por qué se caracterizan

            Las pólizas de las compañías aseguradoras tienen como finalidad ofrecer protección y seguridad a sus clientes. Sin embargo, existen diferentes áreas de nuestra vida que pueden cubrirse, y conocerlas es imprescindible para poder optar por la modalidad que más se ajuste a las necesidades personales. En este artículo, veremos cuáles son los tipos de seguros más populares y lo que cubren. 

            ¿Cuántos tipos de seguros existen?

              Los seguros son contratos a través de los cuales una entidad aseguradora se compromete, a cambio del pago de una prima, a indemnizar a la persona asegurada o a otra tercera en caso de que se produzca alguno de los siniestros contemplados en la póliza. El objetivo es ofrecer una protección financiera y tranquilidad ante situaciones imprevistas.

              La prima a pagar se calcula en función del riesgo asociado y de las características de quien se esté asegurando. En cuanto a las protecciones que cubren, los siniestros pueden ser accidentes, enfermedades, responsabilidad civil o daños materiales, entre otros. Todo depende del seguro en cuestión. 

              Para conocer más detalles sobre qué se puede cubrir, hay que conocer los tipos de seguros que  existen y que más frecuentemente se suelen contratar. Algunos de ellos pueden ser obligatorios, mientras que otros son opcionales. 

              Tipos de seguros que existen y que deberías conocer

                Si estás buscando información sobre los tipos de seguros que puedes contratar, a continuación puedes encontrarlos con sus características específicas. 

                Seguro de vida

                  Los seguros de vida forman parte de los seguros personales. Es decir, aquellos que cubren los riesgos que pueden afectar a una persona en aspectos relativos a su integridad física, su salud o incluso su existencia. 

                  Cuando lo que se cubre es la propia vida de una persona, significa que en el caso de que se produjera el fallecimiento de la asegurada, las beneficiarias podrían disponer de una indemnización económica. Esta se encargaría dar la seguridad que la persona asegurada ya no puede ofrecer al no poder continuar con su profesión. 

                  Dentro de esta modalidad de seguros, existen diversas opciones en función de la compañía aseguradora. En algunas, además del fallecimiento se puede cubrir la invalidez absoluta o la permanente. Por tanto, se deben consultar los distintos planes para escoger el que más se ajuste a lo que se necesita. 

                  Seguros de gastos médicos

                    Los seguros de gastos médicos son contratos que ofrecen una cobertura financiera en el caso de que se requiera atención médica. Forman parte de los seguros de salud. En España, dado que existe la sanidad pública, estas pólizas se suelen contratar como un complemento, puesto que permiten elegir a los hospitales de preferencia, así como al personal médico.

                    Además, suelen incluir servicios adicionales como consultas médicas virtuales, que facilitan el acceso a la atención médica sin tener que salir de casa, programas de bienestar, descuentos, etc. Como en el caso anterior, las características de estos tipos de seguros son muy variables de una compañía aseguradora a otra

                    Seguros patrimoniales

                      Los seguros patrimoniales son aquellas pólizas que buscan proteger los bienes inmuebles de una persona ante diferentes riesgos y eventualidades. Este tipo de seguro se enfoca en salvaguardar el patrimonio de las personas aseguradas y ofrece una cobertura amplia y diversificada que puede incluir la protección de la vivienda, automóviles, negocios, y otros activos de valor.

                      Una de las características principales de los seguros patrimoniales es su capacidad para dar tranquilidad y seguridad financiera ante posibles pérdidas o daños. Los siniestros que abarcan también son diferentes y se deben concretar a la hora de firmar la póliza con la aseguradora. Por ejemplo, hay coberturas por incendios, robos, inundaciones o accidentes de tráfico, entre otros. Todo dependerá de las necesidades y preferencias de la persona asegurada y de cuáles sean sus bienes.

                      Seguros empresariales

                        Los seguros empresariales protegen los intereses y los activos de las empresas frente a una variedad de riesgos potenciales. Estos seguros se diseñan para adaptarse a las necesidades específicas de cada empresa, por lo que las coberturas son muy amplias y van desde la protección de los bienes físicos hasta la responsabilidad civil o la cobertura de riesgos financieros.

                        En lo que respecta a los riesgos o siniestros que pueden darse, la protección puede ser contra daños materiales, como incendios, robos o daños por agua, mientras que la responsabilidad civil cubre los daños causados a terceros durante la actividad empresarial. También existen la posibilidad de cubrir riesgos relacionados con la interrupción del negocio, la pérdida de beneficios o los accidentes laborales. 

                        Si bien algunos tipos de seguros empresariales son obligatorios, como el de responsabilidad civil o el de accidentes laborales, otros son opcionales y dependen de las necesidades y la naturaleza de la empresa.

                        Seguros de prestación de servicios

                          Los seguros de prestación de servicios son aquellos diseñados para proteger a profesionales y empresas que ofrecen servicios especializados, como médicos, legales, contables o de consultoría. Son, por tanto, seguros para autónomos. Suelen cubrir riesgos relacionados con la responsabilidad civil profesional durante el ejercicio de la actividad, con protección contra reclamaciones por errores, omisiones, negligencia o mala praxis en el ejercicio de la actividad profesional.

                          Sin embargo, también se pueden contratar para obtener asistencia médica completa o como protección ante una posible baja laboral. En nuestro país, la mayoría de las personas autónomas tienen una base de cotización muy baja, lo que significa que de enfrentarse a una incapacidad temporal, los ingresos no serían suficientes para cubrir los gastos fijos. 

                          Estos son los principales tipos de seguros que hay. Si quieres más información, contacta con MGC Mutua. 

                          Convocatoria Asamblea General Ordinaria

                          En cumplimiento de lo que establecen los artículos 16 y 17 de los Estatutos Sociales, el Consejo de Administración de MGC Insurance, Mutua de Seguros y Reaseguros a Prima Fija, en sesión celebrada eldía 9 de mayo de 2024, acordó convocar a los mutualistas de la entidad a la Asamblea General Ordinaria que tendrá lugar el próximo día 27 de junio de 2024, a las 11:00h, en primera convocatoria y, en su caso, a las 12:00h en segunda convocatoria, en la “Sala de Actos Manel Arán” de su sede social, sita en la calle Tuset 5-11, de Barcelona.

                          Consulta el Anuncio de convocatoria, así como los documentos sometidos a aprobación.

                          ¿Tu hijo ronca? Lee aquí lo que debes saber sobre los ronquidos infantiles

                          El sueño infantil

                          Es muy frecuente que los niños presenten alteraciones respiratorias durante el sueño (entre el 4 y el 10%). Las anomalías van desde los ronquidos, la respiración trabajosa y agitada, hasta la presencia de apneas, que son pausas momentáneas en la respiración. Estas pausas son de duración variable, desde unos pocos segundos hasta 15 o 20 segundos (o más) y pueden ser angustiosas para quien las presencia.

                          Estas alteraciones, al igual que en los adultos, se deben a un aumento de la resistencias en las vías aéreas superiores durante el sueño, y determinan un espectro de anomalías -ronquidos, síndrome de elevación de la resistencias de las vías aéreas y síndrome de apneas en el sueño- todas ellas englobadas en lo que llamamos SAOS, o Síndrome de Alteraciones Obstructivas del Sueño.

                          Cuáles son los síntomas del SAOS

                          Hay síntomas reveladores tanto durante el día como por la noche, durante el sueño.

                          Síntomas diurnos

                          • El niño presenta somnolencia durante el día. Es un síntoma raro en niños, más propio de los adultos
                          • Su conducta se altera: timidez excesiva, aislamiento social, hiperactividad, agresividad, dificultad para mantenerse concentrados, “no responden cuando se les pregunta”, etc.
                          • Presenta alteraciones del desarrollo psicomotor: deficiente rendimiento escolar, distracciones frecuentes (“episodios en blanco”), etc.
                          • Retrasos en el crecimiento, incluso aunque estén dentro de los percentiles, sobre todo si están en los percentiles bajos
                          • En los casos más graves, el niño puede presentar una importante tendencia a la fatiga, disnea de esfuerzo (falta de aire durante el esfuerzo) e incluso insuficiencia cardiaca
                          • Las alteraciones respiratorias durante el sueño también pueden influir sobre el desarrollo de ciertas estructuras. Así, puede haber problemas de mala oclusión dentaria, por alteraciones en el desarrollo del maxilar inferior y “pectus excavatum” (hundimiento o depresión de la parte inferior del esternón) por el continuo aumento del esfuerzo respiratorio durante el sueño. Esto es importante, porque algunos tratamientos de ortodoncia, dirigidos a corregir la mala oclusión, empeoran los trastornos respiratorios durante el sueño, creando círculos viciosos.

                          Síntomas nocturnos

                          • El ronquido es el más común. No siempre los padres son conscientes de que su hijo ronca (duermen en otra habitación, etc.). A veces, la serie de ronquidos es interrumpida por pausas (apneas), pero dado que en los niños suelen tener estas alteraciones durante la fase REM del sueño (REM son las siglas de Rapid Eye Movement o movimiento rápido del ojo, que describe una fase del sueño cercana a la vigilia, es decir no muy profunda; en esa fase es en la que se producen los sueños), pueden pasar desapercibidas
                          • Respira con dificultad, como si “luchase” para respirar, incluso con retracción de las costillas
                          • Sueño inquieto, con continuos movimientos y despertares sobresaltados
                          • Tendencia a dormir en posiciones atípicas: sentado, abrazado a la almohada, con el cuello hiperextendido, etc.
                          • Sudoración profusa durante el sueño.

                          Factores de riesgo

                          Existen una serie de situaciones que predisponen a las alteraciones respiratorias durante el sueño en los niños, que deben alertar tanto a los padres como a los pediatras:

                          ¿Cómo se diagnostica el SAOS en los niños?

                          Si sospechas que tu hijo puede tener un problema de SAOS, la medida preliminar es consultar con el pediatra, a quien la relación de síntomas puede proporcionar pistas claras. En tal caso, el médico lo referirá a una unidad del sueño para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad del trastorno. Aunque la polisomnografia completa nocturna, que es el nombre del estudio que se realizará, tiene algunas limitaciones en los niños, es la exploración más utilizada.

                          La grabación en vídeo durante el sueño, si es prolongada (más de cuatro horas) puede ser muy útil, tanto en el domicilio del niño como en el laboratorio del sueño.

                          ¿Cómo se trata el SAOS en los niños?

                          Si el niño es obeso o tiene un claro sobrepeso, lo primero es corregir ese exceso.

                          En los niños con hipertrofia de las adenoides (o vegetaciones) o las amígdalas y SAOS, el tratamiento de elección es la intervención quirúrgica para extirparlas. Con todo, a veces el problema no se resuelve completamente, y son necesarias nuevas intervenciones en el área, como la uvulopalatofaringoplastia (o UPPP, que es la extirpación parcial de la úvula y parte del paladar blando) la tonsilectomia lingual (resección de la amígdala lingual, situada en la parte posterior de la lengua), o una intervención quirúrgica en el maxilar superior o el inferior. En casos verdaderamente difíciles, la traqueotomía permanente puede llegar a ser la mejor opción.

                          En casos leves, o cuando la obstrucción nasal sea el factor que se considera más importante, se pueden conseguir marcadas mejorías eliminando la descongestión nasal o con corticoides locales. Por supuesto, debe ser el médico quien indique el tratamiento.

                          En niños de cualquier edad, incluyendo bebés, también se puede utilizar los procedimientos CPAP o BiPAP, que mediante una bomba de presión conectada a una mascarilla, somete las vías aéreas a cierta presión. La CPAP (Continuous Positive Airway Pressure o presión positiva continua en la vía aérea) transmite una presión continua, mientras que en el BiPAP (Bi-level Positive Airway Pressure o presión positiva a dos niveles en las vías aéreas) la presión no es continua, sino que oscila con el ciclo respiratorio, de forma que es más alta con la inspiración y disminuye durante la espiración. Aunque la fase de adaptación es más delicada que en los adultos, la CPAP por lo general, es bien tolerada y efectiva en los niños.

                          Bibliografía:

                          https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/pediatric-sleep-apnea/symptoms-causes/syc-20376196
                          https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-sindrome-apnea-obstructiva-del-sueno–13130886

                          Tos ferina: todo lo que debes saber

                          Qué es la tosferina

                          La tos ferina (o tosferina) es una enfermedad infecciosa, muy contagiosa, que suele afectar a los niños menores de 5 años. Cuando se produce en niños de menos de 1 año, suele ser especialmente grave y habitualmente requiere ingresar al niño en un hospital. No sabemos por qué, pero suele ser más grave en las niñas que en los niños.

                          Se caracteriza por una tos violenta, a veces en ataque sucesivos, difícil de controlar y que puede resultar alarmante.

                          Actualmente es una enfermedad rara, gracias a que disponemos de una vacuna muy eficaz. En España la vacuna se proporciona gratuitamente a todos los niños, ya que está incluida en el calendario de vacunación oficial vigente. La vacunación comienza muy pronto (a los 2 meses) para proteger a los niños más pequeños, que son en quienes la tosferina es más grave.

                          Antes de introducirse la vacunación, la tosferina era una enfermedad propia de la infancia, pero recientemente se está observando en algunos países una mayor proporción de casos entre personas adultas.

                          Últimamente estamos sufriendo brotes preocupantes en Castilla La Mancha, Aragón, Asturias y otras Comunidades.

                          Qué causa la tosferina

                          La tosferina la causa una bacteria (Bordetella pertussis). Existen otras bacterias similares (B. parapertussis B. bronchiseptica), que pueden provocar trastornos, a veces parecidos a la tosferina, aunque generalmente más leves. El nombre hace referencia a uno de sus descubridores (Bordet) y a la tos violenta (pertussis) típica de la enfermedad.

                          La tosferina es extraordinariamente contagiosa para las personas susceptibles de contraerla, y en algunos casos es una enfermedad grave.

                          Cuáles son sus síntomas

                          Durante la infección por tosferina suelen producirse cuatro fases, incluyendo la convalecencia, cuyas manifestaciones son diferentes:

                          Incubación

                          Es el tiempo que transcurre desde que se contrae la infección, hasta la aparición de los primeros síntomas. Su duración es muy variable y puede oscilar entre unos días y 3 semanas. Desde que aparecen las primeras manifestaciones de la enfermedad ésta ya es contagiosa, y así seguirá siendo durante todo su curso.

                          Fase catarral

                          Una segunda fase es la llamada catarral, y suele durar algunos días. Durante ella se presentan:

                          • Fiebre
                          • Malestar general
                          • Congestión nasal
                          • Ojos irritados
                          • Tos

                          Los síntomas en esta fase son muy parecidos a los de otras enfermedades (un catarro, por ejemplo) y puede ser difícil diferenciarla.

                          Fase paroxística

                          A continuación comienza la fase paroxística, en la que los síntomas se agravan. Puede durar unas 8 semanas y en la cual se producen ataques repetidos de tos (llamados “quintas”), seguidos de una  profunda y ruidosa inspiración de aire. Estos accesos de tos paroxística pueden producirse hasta 30 veces diarias o más, y son más frecuentes por la noche. Los pueden desencadenar diversos estímulos, como cambios de temperatura, ruidos, tensión nerviosa, etc.

                          La tos paroxística no se produce en todos los casos, y es menos frecuente en recién nacidos y en adultos. Cuando las quintas son muy prolongadas, la falta temporal de aire causa cianosis, que es una coloración azul de la piel que puede resultar alarmante. En ocasiones, después del paroxismo de tos se produce un vómito. A veces se producen algunas flemas, pero no suele haber fiebre, y entre las quintas el paciente está relativamente normal.

                          Normalmente, con los tratamientos disponibles los síntomas van desapareciendo paulatinamente.

                          Cómo se contrae la tosferina

                          La infección se transmite por el aire emitido por personas infectadas; en ese aire se pueden encontrar en suspensión pequeñas gotitas que contienen bacterias. Estas personas tosen mucho y por eso pueden diseminar muchas bacterias.

                          • Alguien que no esté vacunado o que no haya padecido anteriormente la enfermedad (lo cual suele suponer que esa persona queda inmunizada), es muy probable que se contagie simplemente pasando algún tiempo en la misma habitación que un enfermo.
                          • Los animales no son fuente de contagio para las personas. Al menos no se conoce ningún animal que pueda padecer la enfermedad, o ser un reservorio de B. pertussis.
                          • Una persona vacunada o que haya padecido previamente la enfermedad también puede contraer la tosferina. Pero suelen tener un cierto grado de inmunidad (protección) y habitualmente padecerán una forma leve. Se estima que 12 años después de la vacunación la protección es pequeña.

                          Cómo se diagnostica

                          Se llega al diagnóstico por los síntomas de la enfermedad. El saber que el paciente ha estado en contacto con un enfermo con tosferina será de gran ayuda para el diagnóstico.

                          En caso de duda se harán estudios en el laboratorio de microbiología. Normalmente se toma de una muestra de la nasofaringe utilizando una torunda (como un palito de las orejas). La muestra se cultivará con vistas a aislar la bacteria. Este procedimiento tarda varios días en ultimarse.

                          Cómo se trata la tosferina

                          Muchos casos de tosferina no requieren un tratamiento específico. Los niños muy pequeños o los que padezcan otras enfermedades, por ejemplo asma, requieren una vigilancia más estrecha y determinados cuidados que se proporcionan mejor en un hospital.

                          Como tratamiento específico suelen utilizarse antibióticos, principalmente la eritromicina durante 2 semanas.

                          Posibles complicaciones

                          La tos paroxística es una manifestación muy molesta y puede provocar consecuencias físicas (golpes, heridas en el frenillo de la lengua, hemorragias nasales o en la conjuntiva del ojo, etc.).

                          Las complicaciones más importantes son las infecciones secundarias que pueden presentarse, especialmente la bronquitis, la neumonía y las infecciones en los oídos. Con todas ellas se suele producir un empeoramiento del estado general y fiebre. La neumonía es la causa de muerte más importante en pacientes con tosferina.

                          Otras complicaciones son la deshidratación (sobre todo en niños muy pequeños) y la afectación del sistema nervioso central.

                          Prevención de la tosferina

                          • La vacunación es sin duda la más importante medida de prevención, y ha contribuido decisivamente a la gran disminución del número de casos de tosferina que se ha producido en las últimas décadas. Como ya hemos dicho, en España forma parte del calendario de vacunación y se administra, generalmente junto a las vacunas de la difteria y del tétanos (vacuna DTP), a los 2, 4, 6 y 18 meses, y es muy eficaz.
                          • El aislamiento de las personas infectadas es otra forma de prevención, pero esta medida se ve limitada porque la enfermedad es ya contagiosa en la fase catarral, cuando frecuentemente aún no se sabe que se trata de tosferina.
                          • Especialmente los niños menores de 1 año (en los cuales la enfermedad puede ser más grave) deben evitar el contacto con otros niños infectados. Si hay casos en la guardería, los menores de 1 año no deberían acudir a ella. En caso de niños mayores de 1 año, se debe informar a sus padres del riesgo de infección que para ellos existe.
                          • Los casos que se presentan en el hogar no requieren medidas especiales, pero en general se ha de evitar el contacto de los enfermos con las personas susceptibles de padecer la enfermedad.
                          • En España, todos los médicos que sepan de un caso de tosferina deben comunicarlo a las autoridades sanitarias.

                          Bibliografía:

                          https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/tosferina
                          https://www.archbronconeumol.org/en-tosferina-el-adulto-el-enemigo-articulo-S0300289621001927

                          Puedes tener diabetes y no saberlo? La diabetes oculta

                          Middle aged stout woman sitting with back

                          La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica que se caracteriza por la elevación del azúcar (glucosa) en la sangre. La produce defectos en la secreción de insulina -una hormona que secreta el páncreas- de la acción de esta hormona o de ambas.

                          Hay dos tipos de diabetes, tipo 1 y tipo 2. Esta última es la forma más frecuente de la enfermedad y con mucha frecuencia no produce ningún síntoma, pudiendo permanecer oculta y sin diagnosticar durante muchos años.

                          Ese nivel elevado de la glucosa en sangre (glucemia) se asocia con problemas a largo plazo, con daños y fallos de órganos muy importantes, como los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos. Los pacientes de diabetes tienen riesgos mucho mayores que las personas sanas de sufrir los siguientes problemas:

                          • Un accidente cerebral vascular (o ictus)
                          • Una enfermedad de las arterias que riegan el corazón (las arterias coronarias) y de los vasos sanguíneos periféricos.
                          • Sufrir elevación de las grasas en la sangre
                          • Elevación de la presión arterial (hipertensión)
                          • Obesidad.

                          La magnitud del problema

                          Aunque las cifras no son precisas, se estima que más de 280 millones de personas pueden ser diabéticas y que, en 2025, afectará a 350 millones (según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS).

                          En España, en 2004 se calculaba que había 1,5 millones de personas diagnosticadas y hasta otro millón sin diagnosticar. Hoy día se estima que la padecen más de 2,5 millones de españoles y que hay otros dos millones que son diabéticos pero no lo saben.

                          La realidad es peor que los pronósticos más pesimistas, como demostró el estudio di@bet.es, el mayor efectuado en España, en 2017 pero continuado en el tiempo por un grupo de expertos. Según dichos expertos, al menos el 13,8% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2, lo que supone una cifra de 5,3 millones de pacientes. 2,3 millones de ellos están sin diagnosticar

                          El estilo de vida

                          Esta perfectamente demostrado que es estilo de vida es determinante en la aparición de la diabetes. La reducción de peso y el aumento de la actividad física son medidas que pueden prevenir o retrasar la diabetes. Las recomendaciones de la OMS son efectuar una actividad física moderada, como practicar ejercicio físico media hora diaria. También se recomienda reducir el peso entre un 5 y un 10%.

                          Factores de riesgo de la diabetes tipo 2

                          Los principales factores de riesgo de esta enfermedad son los siguientes:

                          • Edad superior a los 45 años
                          • Sobrepeso: índice de la masa corporal (IMC) superior a 25
                          • Antecedentes familiares de diabetes
                          • Sedentarismo: inactividad física habitual
                          • Historial previo de diabetes gestacional (mujeres embarazadas)
                          • Parto de un niño de peso superior a 4,5 kilos
                          • Hipertensión arterial
                          • Elevación de las grasas en sangre
                          • Historia previa de enfermedad vascular
                          various types of sugar

                          Cómo saber si tienes diabetes tipo 2

                          Todas las personas que presenten factores de riesgo mencionados (todos o algunos de ellos) deberían realizarse pruebas para detectar prediabetes, es decir alteraciones del nivel del azúcar en la sangre –previos al desarrollo pleno de la enfermedad– y que consisten en la llamada glucosa basal alterada e intolerancia a la glucosa, según la cifra de azúcar detectada en sangre. En concreto:

                          • Si tienes más de 45 años y tienes sobrepeso (índice de masa corporal mayor de 25)
                          • Si tienes menos de 45 años y sobrepeso y alguno de los factores de riesgo enumerados arriba.

                          Pueden hacerse dos pruebas diferentes:

                          • Un análisis de sangre en que se mida el nivel de azúcar
                          • La prueba de sobrecarga oral de glucosa, que consiste en beber una líquido muy azucarado y la medición de la glucosa a las dos horas de haberlo tomado.

                          Actualmente, se usa mucho más el sencillo análisis de sangre, por su rapidez, sencillez y mayor aceptación de los posibles pacientes. La prueba debería repetirse como máximo cada tres años, y hasta cada seis meses si la glucosa está algo elevada.

                          Recomendaciones para prevenir la diabetes

                          Ya quedan apuntados los factores de riesgo de la enfermedad. Todos deberíamos ser conscientes de los beneficios de perder peso, aunque sea una cifra moderada, y de realizar ejercicio físico de forma regular.

                          Como ya hemos dicho, si tienes más de 45 años y sobrepeso, debes visitar a tu médico de familia para que pida un análisis de sangre con determinación de la glucosa. Igualmente, si aun no teniendo todavía 45 años tienes un IMC superior a 25.

                          Si tu médico detecta prediabetes en la prueba realizada, te recomendará encarecidamente que pierdas peso y para que hagas más ejercicio. En estos casos, es importante un seguimiento adecuado para el control de la enfermedad, con análisis cuya periodicidad indicará el propio médico.

                          Igualmente, debes dejar de fumar si lo haces y controlar la tensión arterial.

                          Finalmente, existen medicamentos, como la metformina, que impiden la elevación del azúcar, pero deberá ser el médico quien instaure un tratamiento con ellos.

                          Bibliografía:

                          https://www.sediabetes.org/cientifico-y-asistencial/investigacion/proyectos-de-investigacion/estudio-dibet-es/
                          https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/trastornos-hormonales-y-metab%C3%B3licos/diabetes-mellitus-y-otros-trastornos-del-metabolismo-de-la-glucosa-sangu%C3%ADnea/diabetes-mellitus

                          Certificado de seguros de vida: ¿Qué es y cómo puedo conseguirlo?

                          En la actualidad, es bien sabido que contar con un seguro de vida es una vía práctica y eficaz para garantizar la estabilidad financiera y el bienestar de nuestros seres queridos en caso de fallecimiento. Sin embargo, algo menos conocido es el certificado de cobertura de seguros de vida, que es donde se recoge toda la información relativa a dicha póliza. En este artículo, te contamos qué es y para qué sirve, así como el proceso y los documentos que necesitas para conseguirlo. 

                          ¿Qué es el certificado de seguros de vida?

                          El certificado de seguros de vida es un documento oficial que ofrece evidencia de la existencia y los detalles de los seguros que se tienen contratados. Este documento es emitido por la compañía de seguros responsable del contrato en cuestión y contiene información vital. Por ejemplo, datos como el nombre de la persona asegurada, el tipo de póliza, el valor que se ha asegurado, las fechas de inicio y vencimiento del seguro y cualquier otra cláusula especial o condición relevante.

                          A simple vista, puede no parecer relevante. Sin embargo, su importancia se entiende mejor con un ejemplo. Podemos comparar el certificado de seguros de vida con un certificado de propiedad para un coche. 

                          Del mismo modo en que necesitaríamos un certificado de propiedad para demostrar que se es el propietario legal de un vehículo, el certificado de seguros de vida es la prueba documental de que se ha adquirido este tipo de póliza. En el caso de que se produjera el fallecimiento de la persona asegurada, las beneficiarias tendrían derecho a recibir la cantidad que se haya asegurado.

                          ¿Qué es el registro de seguros de vida?

                          El certificado de seguros de vida es esencial para validar la existencia y los detalles de un seguro de vida específico. No obstante, su importancia se ve fortalecida por su conexión con el registro de seguros de vida.

                          Dicho registro es una base de datos que es administrada por organismos gubernamentales. En concreto, pertenece al Ministerio de Justicia. Su función principal es la de recopilar y mantener un registro de toda la información y los certificados relativos a las pólizas de vida que se encuentran actualmente activas en el país o en una región específica. 

                          Esta medida tiene como objetivo garantizar la transparencia y la seguridad en el mercado de seguros. Pero también, proteger los intereses de las personas aseguradas y sus beneficiarias. Por ejemplo, cuando tras el fallecimiento de la asegurada, la familia considere que aquella quizás tenía un seguro de vida, pero no tengan forma de verificarlo. Aunque la persona asegurada falleciera, su validez se mantiene hasta cinco años después.

                          El acceso al registro y al posterior certificado, posibilita el cobro de la cantidad que figure en la póliza. No obstante, la propia persona asegurada también puede realizar la verificación si no recuerda si cuenta con un seguro activo. Cualquier persona tiene la opción de verificar si tanto ella como alguien de su familia tiene una póliza a su nombre. 

                          Con el registro de seguros de vida, también se facilita el trabajo de las autoridades en la resolución de disputas y reclamaciones relacionadas con los seguros de vida. Además, se trata de una fuente confiable de información para aquellas personas que necesiten verificar la existencia de un seguro de vida en particular. Por ejemplo, quienes sean beneficiarias y deseen reclamar una indemnización tras el fallecimiento de la asegurada. 

                          ¿Cómo puedo conseguir el certificado de seguros de vida?

                          Para obtener el certificado de seguros de vida hay que realizar un proceso relativamente sencillo, siempre y cuando se sigan los pasos adecuados. En primer lugar, hay que ponerse en contacto con el  Ministerio de Justicia, por ser la Administración responsable del Registro de seguros de vida. 

                          El procedimiento se puede realizar de dos formas diferentes. La primera es la presencial, que consiste en dirigirse a cualquiera de las gerencias territoriales del Ministerio de Justicia en la comunidad autónoma en la que se resida. Allí se entregarán todos los documentos necesarios para obtener el certificado de seguros de vida. 

                          La segunda opción es la solicitud a través del correo postal. En este casi, se deben enviar los documentos al Registro General de Actos de Última Voluntad, también de Ministerio de Justicia. Hay que tener en cuenta que tanto en una como en otra, se debe pagar una tasa. Esta es de 3,82€. 

                          En lo que respecta a este pago, se puede realizar también de forma presencial o telemática, tanto desde el propio país como desde el extranjero. El uso de la banca electrónica está condicionado por la tenencia de una cuenta en las entidades colaboradoras con la Agencia Tributaria. 

                          De no ser así, el pago será presencial en las sucursales bancarias de dichas entidades, con el modelo 790 cumplimentado. Una vez que se obtenga la firma de la entidad en el documento, se dará por acreditado el paso de la tasa. Desde el extranjero, se debe buscar una sucursal de las mismas entidades, pero con presencia en el país desde donde se esté solicitando el certificado. 

                          Documentos necesarios para presentar la solicitud

                          En la solicitud del certificado de seguros de vida se deben presentar los siguientes documentos:

                          – Solicitud oficial del Ministerio o modelo 790 cumplimentado.

                          – Justificante del paso de la tasa administrativa.

                          – Certificado literal de defunción de la persona de la cual se quiere obtener el certificado, bien el documento original o una copia compulsada. Se expide en el Registro Civil.- DNI o equivalente de la persona fallecida. Si bien no es un documento obligatorio, sí es recomendable.

                          MenteActive celebra un concurso literario durante la semana de Sant Jordi

                          Durante la semana de Sant Jordi, MenteActiv, el programa de actividades cognitivas que ofrece la Mutua a sus mutualistas, llevó a cabo su tradicional concurso literario. Este año, la actividad atrajo una participación de 42 personas, con un total de 231 votos emitidos por los alumnos.

                          El concurso literario, que forma parte de las actividades especiales organizadas por MenteActiv para celebrar Sant Jordi, se enfoca en estimular la creatividad y la expresión escrita entre los participantes. Según Begoña Hernando, la coordinadora del Club MenteActiv y una de las psicólogas del programa: “Cada año, lo que hacemos por Sant Jordi son actividades cognitivas relacionadas con la escritura y la lectura. Dentro de estas, realizamos un Concurso donde la participación es totalmente opcional, para el cual escriben un relato anónimo y breve de unas 150 palabras”.

                          Participación abierta y democrática

                          Uno de los aspectos más destacados del concurso es la participación abierta y democrática, donde los relatos son leídos por los diferentes grupos de alumnos y luego se lleva a cabo una votación para elegir al ganador. Este año, el premio para el relato ganador fue un pequeño altavoz portátil con el logo de MentaActiv, que fue recogido en la oficina de la Mutua por los/las seis ganadores/as.

                          La actividad no solo fomenta la creatividad entre los participantes, sino que también promueve la interacción social y el espíritu comunitario entre los alumnos de MenteActive. Como parte de la iniciativa, se están considerando nuevas opciones para el próximo año, como la inclusión de la opción de dibujo junto con los relatos, respondiendo a las demandas e intereses de los participantes.

                          El éxito de esta iniciativa refleja el compromiso de MGC Mutua no sólo con la salud física, sino también con el bienestar cognitivo y emocional de sus asegurados, ofreciendo actividades enriquecedoras y estimulantes como parte de su enfoque integral de cuidado.

                          Club MenteActiv es el primer programa de estimulación cognitiva desarrollado conjuntamente con la “Sociedad Española de Neurología”.

                          Se trata de un taller semanal, de una hora y media de duración, pensado para potenciar aspectos tan importantes como la memoria, la atención, el lenguaje, el cálculo o la orientación espacial para mayores de 60 años. El material se personaliza para cada caso a través de un test inicial que indica cuáles son las capacidades que necesitan ser más reforzadas. Para más información y consultas sobre las actividades de MenteActiv, por favor contactar con Begoña Hernando a bego@menteactiv.cat o llamando al 657904419

                          Tatuaje lumbar y anestesia epidural, ¿son compatibles?

                          La literatura médica disponible sobre la inyección de anestesia epidural en personas con tatuajes en la parte baja de la espalda es muy limitada. Aunque sigue habiendo cierta controversia sobre un posible desarrollo de cáncer en el área afectada, la realidad es que se han reportado pocos problemas.

                          Un vistazo a la anestesia epidural

                          La epidural, que también se conoce como anestesia de las raíces nerviosas, es una técnica que se utiliza para adormecer las raíces nerviosas que salen de la médula espinal. Se lleva a cabo mediante la inyección local de un anestésico (o un analgésico, que es un medicamento contra el dolor). Es de uso común durante el parto, aunque cada vez se usa más para prevenir el dolor en ciertas intervenciones quirúrgicas.

                          Usada durante el parto, la epidural comienza cuando existen contracciones, una vez que el cuello del útero ha comenzado a dilatarse. Es efectiva en el 96% de los casos y, en España, más de dos tercios de las mujeres se benefician de ella.

                          Cómo funciona la epidural

                          La anestesia bloquea los nervios que llegan hasta el útero u otras partes del cuerpo, dependiendo del nivel de la columna donde se inyecte. Estas raíces están en el espacio que rodea la médula espinal, llamado espacio epidural, que está dentro de la columna vertebral, justo por fuera de la cubierta externa de la médula.

                          Cómo se administra

                          Siempre está a cargo de un anestesista. El espacio epidural se localiza mediante una aguja fina y previa administración de un anestésico local a la piel. A continuación se introduce un pequeño tubo de plástico y se retira la aguja, dejando el tubo en posición. El tubo se conecta a una pequeña bomba que irá suministrando continuamente las cantidades necesarias de analgésico y anestésico, hasta que dejen de necesitarse.

                          ¿Tiene efectos secundarios?

                          Los efectos secundarios más frecuentes son:

                          • Caída de la tensión arterial, que se trata en el momento con la administración de sueros y medicación
                          • Dolor de cabeza, conocido como cefalea espinal, que se presenta en aproximadamente el 1% de quienes reciben la anestesia. Se produce si la aguja atraviesa la duramadre (la membrana que rodea la médula). Es de fácil tratamiento por el anestesista.

                          Existen determinadas condiciones en que la epidural no es aconsejable, como algunos problemas en la espalda. Tampoco se debe emplear cuando existan infecciones o tendencia aumentada al sangrado así como determinadas enfermedades del sistema nervioso. De todas estas situaciones se debe informar al anestesiólogo.

                          Epidural y tatuajes

                          A priori, es de sentido común no aplicar anestesia a través de tatuajes en los siguientes casos:

                          • Si el tatuaje está afectado, bien porque no haya cerrado del todo, o porque todavía existe alguna costra
                          • Si exuda algún líquido, está hinchado o puede parecer infectado
                          • Si el tatuaje es reciente y aún se está curando.

                          Como ya hemos dicho, no hay mucha información médica relativa a una posible incompatibilidad entre una y otros. No se han informado complicaciones graves. Aún está por determinar qué puede suceder si la aguja atraviesa el tatuaje e introduce algo del pigmento en el espacio epidural.

                          En teoría, esto podría inducir el riesgo de complicaciones neurológicas tardías, relacionadas con una respuesta del organismo -de cualquier tipo (inflamatoria o granulomatosa)- a los núcleos pigmentados introducidos.

                          Normalmente es posible evitar el propio tatuaje y pinchar en una zona blanca del mismo, es decir, libre de tinta. El problema en este caso es inexistente. Si el anestesiólogo no encuentra alternativa y se ve obligado a pincharlo, es posible efectuar una pequeña incisión de modo que se pueda retirar un área pequeña de piel por donde introducir la aguja, evitando la piel tintada, lo que elimina el riesgo de introducir pigmento del tatuaje en el tejido nervioso. Esta incisión puede provocar una alteración del tatuaje, pues dejará una pequeña cicatriz.

                          Conclusiones

                          Ya hemos visto que no hay informes de complicaciones graves, que existe la posibilidad de pinchar en una zona libre de pigmento del tatuaje y que, de tener que pichar en una zona pigmentada, puede hacerse esa incisión que obviaría el problema (teniendo en cuenta el efecto secundario de una pequeña cicatriz).

                          De todo ello, la embarazada (o paciente) deberá hablar con el anestesista, que recomendará lo más adecuado en cada caso particular.

                          Finalmente, cabe pensar en otras opciones para mitigar o paliar el dolor durante el parto, como ejercicios de relajación, técnicas de respiración u medicamentos orales o inyectados.

                          Bibliografía:

                          https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32768613/
                          https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0755498220300385
                          https://print.ispub.com/api/0/ispub-article/5912